- ámbito
- Edición Impresa
Diálogos de Wall Street
La Bolsa conquista récord tras récord, asoman tenues brotes verdes y los bonos deben replegarse mientras Trump deshoja la margarita de la Fed. Todo bajo la lupa de Gordon Gekko, el veterano operador de Wall Street.
P.: ¿Mejores balances?
G.G.: Eso estaba en los cálculos. Lo que más mueve el amperímetro es la sorpresa, y hay que anotar la aparición de mejores indicadores económicos.
P.: Era hora. Por fin. ¿Despunta un andar más firme?
G.G.: Yo no diría tanto, pero aun así, es la primera vez que dejan sentir su impacto positivo. Se esperaba una merma de la confianza del consumidor, y dio un salto importante. Trepó tanto la percepción de la situación vigente como las expectativas. El informe manufacturero de la Fes de Richmond también avanzó con fuerza en julio: duplicó su lectura.
P.: Richmond puede ser una fiesta y el resto del país ni siquiera enterarse. No parece un dato demasiado relevante.
G.G.: No me lo explique a mí, discútalo con el S&P. Estas son las novedades y usted ya vio cuál es la reacción. La lista es un poco más larga. Los planes de compra de vivienda también dieron un brinco en julio. Y el número es el más alto en 39 años.
P.: Dicho sea de paso, los precios de la vivienda también son récord. La crisis quedó atrás.
G.G.: Según el Índice Case-Shiller subieron el 5,7% interanual en mayo, en línea con lo observado en abril y también con lo que se esperaba.
P.: Es un manojo de brotes verdes, no parece suficiente para alentar la noción de una economía que vuelve a relanzarse a gran velocidad.
G.G.: Estoy de acuerdo. Alcanzó, eso sí, para obligar a los bonos a bajar un peldaño su nivel de pesimismo. Y para forzar a la curva de rendimiento a empinarse de nuevo, levemente.
P.: Ahí no estoy seguro de que la reunión de la Fed no haya tenido nada que ver. Nadie espera que las tasas suban (antes de diciembre), pero la discusión acerca de la reducción del tamaño de la hoja de balance tiene que ser un tópico central. ¿O me equivoco?
G.G.: Está en lo cierto. Y si bien no hay apuro por elevar las tasas, sí parece existir un afán por achicar la posición de activos de la Fed.
P.: Y por empezar cuanto antes...
G.G.: Sabemos que las opiniones están divididas. Pero hay funcionarios que no quieren subir las tasas ni siquiera en diciembre si antes no despunta una inflación en alza y a la vez impulsan la idea de comenzar el recorte de la hoja de balance tan pronto como en septiembre.
P.: Si la curva se aplana y eso les preocupa, es una manera sana de permitir que aumente su pendiente.
G.G.: Por lo menos de que el mercado nos transmita de una manera más nítida su percepción sobre la salud de la economía.
P.: Trump es afecto a jugar con fuego y a veces lo necesita para distraer la atención. Que diga que Janet Yellen y Gary Cohn, el titular del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, compiten por el próximo mandato al frente de la Fed, ¿qué opinión le merece?
G.G.: Es la segunda vez que opera sobre Yellen en un momento sensible. Un día antes de su última visita al Congreso, y ahora el día antes de la decisión de la Fed. Los mercados toman nota, pero no acusan recibo. No es fácil concitarles la atención cuando los récords están al alcance de la mano. Será distinto cuando se acerque febrero y urja una decisión.


Dejá tu comentario