21 de agosto 2009 - 00:00

Dicen en el campo...

Carlos Cheppi
Carlos Cheppi
... que, cada vez son más agitadas las semanas, y se acumulan actividades. La que está terminando tuvo de todo, desde la reaparición de la presidente Cristina de kirchner en un acto del sector (naturalmente, fue en un rubro que le es muy afín, por el Día de la Avicultura en el Hilton), hasta el Congreso, donde se terminó aprobando la emergencia agropecuaria, aunque lo más «convocante» fue el tema de la delegación de poderes en el Senado. Igual, y aunque la semana fue corta por el feriado del lunes pasado, también se congregó cantidad de gente (muchos del sector agroindustrial) en el Día de la Exportación que CERA, la Cámara que nuclea a estas empresas, celebró como lo hace tradicionalmente en el Marriot Plaza, mientras que en Rosario tuvo lugar el encuentro anual de Apressid (la gente de la siembra directa), y la emblemática Bolsa de Comercio rosarina celebraba sus 125 años. Pero aun con tanta actividad, la prioridad de los productores sigue siendo el clima y las expectativas sobre las lluvias que se siguen postergando. Igual, la amplitud de las oscilaciones térmicas, con temperaturas de alrededor de los 30 grados de máxima y 5-6 de mínima en la zona central del país, con heladas cíclicas, complican tanto como la seca. Ni hablar del fuego que se multiplica por casi todo el país de los pastos resecos por la falta de agua y las heladas que aumentan exponencialmente su combustibilidad, aunque en San Luis y Córdoba los incendios alcanzaron ribetes de dramatismo al cobrar víctimas humanas.

... que, además de las quemazones, con pérdidas de postes, instalaciones, etc., el fuego causa un daño adicional en los rastrojos de labranza ya que, según los especialistas, al quemarse estos potreros se pierde el trabajo de al menos 2-3 años. Pero, por supuesto, ante tanta reunión fueron muchos los comentarios que se escucharon, y de los tenores más variados. Desde el programa Bambú, donde parece haber recalado (obviamente, con contrato mediante) el ex secretario de Agricultura, Miguel Campos, en el Ministerio de Ciencia y Técnica; hasta el desguase final que estaría sufriendo lo que queda de la Secretaría de Agricultura, en manos de Carlos Cheppi. Dicen, incluso, que ya hay más gente de «la línea» en sus casas que en el edificio de Paseo Colón, pues los que no fueron «invitados» directamente a abandonar la función, fueron desplazados por contratados que ocuparon hasta los lugares físicos de la que fuera una de las áreas más estratégicas del país. La gravedad del hecho pasa por distintos aspectos, aunque la falta de información es uno de los más graves, al punto que dicen que el área de estadísticas está diezmada, que la red de más de 30 delegaciones donde se capturaban los datos está desarticulada y que el ya complicado titular de la SAGPyA podría hasta tener una presentación por «incumplimiento de los deberes de funcionario público», debido a que hay datos discontinuados desde 2006, además de haberle «cedido» a la ONCCA, una serie de rubros. «Desde 1875 que se llevan algunos datos, es la primera vez que pasa esto», se quejaba un técnico del área. Mientras, y aunque parece que anda poco por la sede de la cartera (operativamente dicen, que se ocupa de cada vez más cosas el ex SENASA Carlos Milisevic), Cheppi «descarga» los nervios en una cinta de gimnasia que se hizo poner en la oficina (igual que el ministro de Economía, Amado Boudu), y que le sirve en su incesante, y hasta ahora poco efectiva, lucha contra los kilos de más.

... que, en el Día de la Exportación, varios diplomáticos extranjeros se sorprendían por esta falta de datos oficiales (Agricultura, INDEC, etc.), y por las presentaciones de los funcionarios oficiales, desde Ricardo Echegaray que se dedicó a explicar cómo «facilitaron las exportaciones», hasta la ministra Débora Giorgi que, como si fuera una directora de área, dio una clase con power point. Luego, Miguel Ángel Broda se ocupó de disentir en varios aspectos. Desde el «vigoroso» G-20 de Néstor Estancanelli que, según el economista se convertirá en breve en G-14 (y del que la Argentina no tomaría parte), hasta las «saudades por la fiesta 2003-2007» que, según señaló, cada vez está más lejos. De todos modos, fuera del Congreso, lo que congregó la mayor atención fue el festejo de los avicultores que, al menos desde que comenzó este Gobierno, se transformaron en «los niños mimados» y fueron puestos como ejemplo para el resto de los productores, desde Roberto Lavagna hasta Martín Lousteau, pasando por Felisa Josefina Miceli. Aunque esta vez, se animaron a más, pues se quejaron de Brasil y de la cuota que los vecinos consiguieron en la Unión Europea para colocar su producción. En el caso de la Argentina, sin embargo, eso difícilmente suceda pues en los dos últimos años, ni siquiera se cumplió bien con la Hilton, y eso que la carne vacuna es mucho más emblemática para la Argentina que la de pollo, e históricamente, además, requirió de mucho menos ayuda. Esto y la cantidad de seguridad que había por todos lados para custodiar a la Presidente, fueron de las cosas más comentadas de la noche.

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