29 de julio 2011 - 00:00

Dicen en el campo...

Carlos Garetto
Carlos Garetto
... que la semana que termina tuvo para todos los gustos, desde los comentarios, que aún no cesan, sobre la inauguración de la Rural que el martes cerró sus puertas hasta el año próximo, hasta el frustrado (dos veces) intento de anunciar el Plan Alimentario Argentino (PEA), hasta la voladura de varios stands de Tecnópolis a causa de una extraordinaria tormenta, pasando por asambleas de productores lecheros y chancheros (cada vez más enojados). Por supuesto, todo con el condimento del fútbol y de la política tras el resultado en Santa Fe, todo lo cual seguramente continuará también en los próximos días, aunque ahora con los resultados de Córdoba. Igual hubo tiempo para otras actividades, como el multitudinario encuentro de mujeres cooperativistas que organizó Coninagro, con la presencia de Hilda Chiche Duhalde y Norma Morandini, a quienes acompañó Silvia Flores, de la ya emblemática cooperativa La Juanita, de La Matanza. La presencia de mujeres de todo el país, y el entusiasmo organizativo «de las chicas», casi puso en un aprieto al presidente de la entidad, Carlos Garetto, totalmente sobrepasado, aunque sólo por «género».

... que, aunque el tema fútbol, como ocurre con demasiada frecuencia, «tapó» casi todo, no alcanzó para calmar los ánimos de los productores, cada vez más enojados. Por un lado, cayó muy mal la supuesta gestión del gobernador bonaerense Daniel Scioli, para que se liberen apenas un poco más de 400.000 toneladas de trigo. En primer lugar, porque la cantidad es exigua y así el mercado sigue alterado, pero también porque implica, según dicen, que el mandatario sabe muy bien cuál es el problema, pero sólo ahora que está a semanas de las elecciones intenta hacer algo. Tampoco al Gobierno le cayó muy bien la presión bonaerense sobre el secretario de Comercio Guillermo Moreno. En cuanto a los cerdos, sigue el conflicto por la importación de carne y, en este caso, la voz cantante en el acto central que se realizó en el Puente Rosario-Victoria, fue la del titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, que parece haber desplazado al histórico titular de la actividad, Juan Ucelli, de la Asociación Argentina de Productores Porcinos, quien venía firmando todos los acuerdos de precios con el Gobierno y, últimamente, hasta el plan «carne de cerdo para todos», con los que los productores no parecen estar tan entusiasmados como el dirigente. Y, para completar el panorama, también los lecheros, a los que les rebajaron el precio en tranquera de tambo («mientras aumenta a los consumidores», se quejan), y que temen que en unas semanas más, cuando comience el incremento de producción típico de primavera, las usinas pretendan recortar más aún, realizaron una bastante virulenta asamblea de un millar de tamberos, en San Francisco, Córdoba, donde exigieron respuestas de los ministros Amado Boudou de Economía y Julián Domínguez, de Agricultura. Según recordaban, este último había asegurado en mayo pasado que: «No permitiremos que se baje, de manera escandalosa, el precio (de la leche) al productor». Ahora estiman que, al menos, no cumplió con su compromiso, mientras la lechería local sigue estancada desde hace casi 10 años, y la uruguaya, sólo en 2011 va a crecer otro 15%. También quieren preguntar qué pasó con los programas Maíz y Trigo Plus, anunciados varias veces, por los que se reducirían porcentajes de las retenciones a ambos granos si las cosechas superaban cierto volumen, tal como ocurrió (siempre, según las cifras oficiales).

... que un capítulo aparte (otro más), merece el frustrado intento de anunciar el PEA que, para colmo, fue la causa por la que Domínguez se volvió antes de lo que le hubiera gustado de China, donde firmó una serie de acuerdos, aunque llegó unos días después que el resto y, se dice, que la delegación oficial ofreció varios flancos flojos; desde los geográficos-políticos (por ejemplo, no saber que Hong Kong pertenece nuevamente a China para computar en la balanza comercial), hasta algunos de logística como la falta de traductores. «Somos una villa miseria al lado de China», se lamentó un miembro de la numerosa comitiva empresaria. Pero el PEA, que originalmente era 2010-2016; luego pasó a 2010-2020 y ahora, siempre de acuerdo con los partes de prensa de Agricultura, pasó a ser 2016-2020; sigue de frustración en frustración. Primero fue la imposibilidad de lograr que todos los sectores involucrados participen, hasta que en el último tiempo, quedaron prácticamente solos los gobiernos provinciales y académicos. Luego el incumplimiento de los plazos para terminarlo, ya que debía estar listo hace un año y, en voz baja, algunos reconocen que dista de estar completado. Finalmente, se frustró también su presentación el lunes en Olivos, aunque ya casi todos estaban allí cuando se largó la tormenta, menos la Mesa de Enlace, si bien los llamados para que asistan habían sido insistentes. El caso es que se inundó una sala, hizo cortocircuito un importante tablero eléctrico y hasta dicen que se voló la carpa donde estaba prevista la presentación (algunos luego se quedaban a cenar). Previamente había habido muchas discusiones en el seno de entidades y empresas sobre la conveniencia de asistir o no al cónclave. Incluso, la duda alcanzó hasta a los periodistas «seleccionados» para concurrir, algunos de los cuales alcanzaron a ver al siempre presente titular de los polleros, Roberto Domenech (muy cuestionado por los productores agrícolas, de carne vacuna e, incluso, hasta por los de las granjas integradas que entregan a los grandes frigoríficos de pollos), saltar gracilmente al cruzar la calle, aunque un error de cálculo lo llevó a caer en medio de un charco. Y así, totalmente mojado, llegó a la entrada de la quinta de Olivos, en la calle Villate, donde se anunció que el convite quedaba suspendido. La primera postergación fue para el miércoles 27, la segunda ya sin fecha para después del 14 de agosto, y ahora se habla del 1 de septiembre.

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