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Diciembre: buen aporte para consolidar un año generoso

Cuando se formaliza alguna virtual ronda de opiniones, al tratar asuntos donde el único rey es «don dinero», hay que andarse con cuidado (diría el veterano maestro). Porque, los que hicieron cartera en los últimos cuatro meses de nuestra Bolsa y se llevaron un 50% de diferencia -en dólares- en un tremendo avance en corto tramo, no están para querer analizar, ni discutir nada. Y está bien. Inclusive los que venían con acciones que de inicios de año, luchando, penando, a lo largo de ocho meses sin respuestas del mercado y hallaron el «gordo de Navidad», desde septiembre en adelante, tampoco tendrán ganas de desmenuzar nada. Y está muy bien. El análisis y la opinión queda para los que observan el mercado desde unos pasos atrás, sin la pasión ni la verdad «del bolsillo». Y en tal grupo, nos inscribimos... Salta a la vista que un rendimiento de diciembre con el 8% de ganancia en el Merval, acumulando un 52% para el total de 2010, se califica y pondera sólo.
Cabeza a cabeza con la Bolsa de Chile se llegó al final con diferencia mínima. Algunas Bolsas pueden haber superado al Merval, pero se van del marco habitual. En cuanto a las variables de utilidad y tiempo empleado para lograrlo, Buenos Aires resultó el recinto espectacular.
Lo generoso: el término no está ubicado al azar, dado el contexto apropiado en que se forjan movimientos de gran nota, al comprobar qué tipo de terreno debió atravesarse -aquí y afuera- quedan muchos huecos por rellenar, si se busca un andamiaje confiable. Crisis en el mundo, «dólar vil» inundando las economías, búsqueda del bien tangible y de fácil liquidez, son oportunidades puntuales. Pero, no un lecho virtuoso, donde los mercados se echen a dormir tranquilos. Hay alta exposición a que cualquier variable sensible se salga del cuadrante, para que las rajaduras aparezcan.
Quienes siguen festejando, con razón, acaso se quejen por buscarle contras al éxito. Pero, en Bolsa, cuando todo luce de maravillas es cuando más en riesgo se está. Y el inversor sagaz debe preparar la guerra, cuando se disfruta la paz. Lo ganado, bien ganado está.


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