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Difícil cumplir objetivo de 2017 sin ajuste
• NO INTERESA ESTE AÑO SINO LAS DUDAS SOBRE LAS PAUTAS DEL CENTRAL PARA EL PRÓXIMO
La política monetaria no podrá hacer el trabajo sola. Sin el acompañamiento de la fiscal, los desequilibrios del Tesoro seguirán alimentando la inflación vía emisión. Pocos creen en la meta de 2017.
Pero quizás lo que más inquieta es que la inflación subyacente o núcleo, la tendencial que no está vinculada ni con los precios regulados ni estacionales, no cede y se elevó al 3%. Según viene explicando el BCRA en las minutas de las Lebac, se trata de uno de los principales indicadores que monitorea para confirmar que la inflación se encamina dentro del sendero establecido. Lo cierto es que tomando la inflación de la Ciudad de Buenos Aires del primer cuatrimestre y la que informó el INDEC para mayo y junio, ya se superó ampliamente la meta oficial para todo el año del 25%. De modo que ningún analista espera que el año cierre por debajo del 30%, incluso algunos pesimistas hablan del 40%. Sin embargo, lo más relevante es que ya nadie cree en una meta del 12% al 17% para 2017, como aspira Sturzenegger. En tal sentido, una señal importante será el proyecto de Presupuesto 2017 para ver si el Gobierno se encolumna en este objetivo inflacionario.
Por el momento nada parece indicar que se vaya hacia un escenario de más moderación fiscal luego de las últimas medidas. Al parecer es todo lo contrario en pos de garantizar una recuperación del nivel de actividad en 2017 con vistas a las elecciones legislativas. De modo que el trasfondo sigue siendo el déficit fiscal. No se trata de si la culpa es del tarifazo, o de las verduras, u otro ajuste de precios relativos sino que la inflación continúa reflejando que se sigue emitiendo para financiar el rojo fiscal que es récord histórico. Ya no basta con la emisión pactada para el Tesoro para el año ($160.000 millones) y por eso el equipo económico capta dólares para conseguir los pesos que necesita para afrontar compromisos.
El Gobierno parece decidido a sacrificar el objetivo inflacionario por recuperar la economía. Por lo pronto, los economistas contemplan un piso inflacionario del 25% para 2017. Esto tendrá también un correlato en el tipo de cambio, lo que abrirá algunos frentes si el peso sigue perdiendo competitividad.


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