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Difunden hoy un nuevo pronóstico pesimista
La semana pasada se conoció un trabajo del FMI en el que se afirmaba que «la recesión actual será excepcionalmente larga y profunda, y su recuperación, lenta».
La Argentina no escaparía a esta tendencia y también registraría una caída en su PBI a contramano de los pronósticos oficiales. Uno de los puntos que dificultan la relación con el FMI son las críticas a la confiabilidad de las estadísticas oficiales; en este sentido, el informe del organismo tomaría en cuenta los datos del INDEC, aunque efectuando la observación sólo en el caso de los correspondientes a la inflación que los analistas privados estiman muy superior.
Cabe recordar que en el último análisis de Perspectivas de la Economía Mundial, el FMI anticipó una caída de entre el 0,5% y el 1%, y definió esta recesión como la mayor desde la crisis del 30. La previsión podría modificarse, como viene ocurriendo en los últimos meses con el FMI.
En declaraciones al periódico alemán Handelsblatt, Strauss-Kahn dijo que ve algunas señales positivas de la economía mundial, aunque estimó que la recuperación recién comenzará a verse a partir del primer semestre de 2010. De todas maneras, el crecimiento del mundo sería inferior al 2%.
A pesar de los abultados estímulos fiscales otorgados por los principales países desarrollados, el titular del organismo multilateral no cree que por el momento exista riesgo de inflación. «En el corto plazo, el riesgo de inflación es cero; en realidad, tenemos un problema de deflación», dijo, al tiempo que no negó que los grandes paquetes de rescate tendrán algún impacto inflacionario. En este sentido, Strauss-Kahn destacó la importancia de contar con un plan de salida una vez que se supere la crisis para retornar a un nivel razonable de gasto público.
Autocrítica
En lo que podría ser una leve autocrítica, el titular del Fondo reconoció que tanto los países de la comunidad europea como los Estados Unidos están moviéndose con mucha lentitud en «limpiar los balances de los bancos». Al respecto, ayer se conoció un trabajo del FMI que estimó que entre 2007 y 2010 las entidades financieras de EE.UU., Europa y Japón deberán registrar pérdidas por u$s 4,1 billones.
Los bancos estadounidenses tendrán que hacer frente a devaluaciones de activos por valor de u$s 2,7 billones de dólares, u$s 500.000 millones más de lo pronosticado en enero. De este importe, un tercio ya está contemplado en las previsiones, mientras que dos tercios están pendientes.


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