Así lo dijo el ministro jefe de la Casa Civil (jefe de Gabinete), Jaques Wagner, quien añadió que el juicio político no es la solución a la crisis económica que atraviesa el país y que el Gobierno sigue comprometido a bloquearlo en el Congreso.
"Fue una manifestación grande, pero segmentada", señaló, al citar una encuesta del instituto Datafolha que consignó que el 77% de los asistentes en San Pablo dijo tener estudios universitarios, el 12% se declararon empresarios y el 50% cifró sus ingresos en veinte salarios mínimos.
Ahora el Partido de los Trabajadores y los movimientos sociales afines a él preparan para el viernes una manifestación, de base mucho más popular, para intentar detener la sensación generalizada de que el Gobierno de Rousseff pende de un hilo y para blindar socialmente a Luiz Inácio Lula da Silva de un intento de arresto por parte de la Justicia.
Para impedir el avance del "impeachment", Wagner dijo en conferencia de prensa que el palacio del Planalto buscará fortalecer su alianza con los partidos que aun lo apoyan en el Legislativo y mejorar la situación económica, signada por una grave recesión.
El Gobierno pretende abordar ambos temas paralelamente renegociando la renegociación de los estados con la Unión y liberando recursos para inversiones en infraestructura.
"No se puede banalizar el 'impeachment'", dijo Wagner. "Ese no es un remedio ni para arreglar la economía ni para sacar a una presidenta por su impopularidad. Estamos arriesgando la democracia", advirtió.
En ese sentido, trascendió que el Supremo Tribunal Federal (STF) dirimirá esta semana un conflicto con la Cámara de Diputados acerca del procedimiento que se debe seguir en el juicio político, por lo que éste sería retomado este mismo viernes".
La cifra de 3,6 millones de manifestantes surge de un recuento de los datos provistos por las policías estaduales efectuado por el portal de noticias G1, de la red Globo. No incluye las cifras de participación de algunas ciudades que no fueron informadas por las autoridades, como las de Río de Janeiro.
Las cifras son aún más altas según los organizadores, que estimaron que 6,8 millones de personas se movilizaron para reclamar la renuncia o destitución de la mandataria.
| Agencias Reuters y EFE, y Ámbito Financiero |


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