22 de diciembre 2017 - 00:00

Diputados: aval a festín fiscal gatilla partida millonaria a Vidal

El oficialismo sancionaba anoche los acuerdos firmados entre Nación y gobernadores y aprobaba el Presupuesto 2018, que el Senado convertirá en ley el miércoles 27. Pedidos de disculpas tras trifulcas y papelón del cristinista Leopoldo Moreau.

Baja tensión. Graciela Camaño (Frente Renovador) junto a Nicolás Massot (PRO) y Pablo Kosiner (PJ), entre otros, en la última sesión de Diputados.
Baja tensión. Graciela Camaño (Frente Renovador) junto a Nicolás Massot (PRO) y Pablo Kosiner (PJ), entre otros, en la última sesión de Diputados.
Diputados se disponía, al cierre de esta edición, a aprobar el Presupuesto 2018 y a convertir en ley el pack fiscal (consenso y responsabilidad) tras el acuerdo entre Nación y 23 provincias -no se acopló San Luis- firmado en noviembre pasado. Con estas dos iniciativas sancionadas se gatilla un bonus para el año próximo por $21.000 millones a favor de Buenos Aires, que en 2019 será de al menos $44.000 millones.

El Gobierno y el resto de las provincias ganan con este acuerdo: Nación compensará con fondos también millonarios tras la desactivación de todos los juicios contra el Estado, que sumaban un total aproximado de $770.0000 millones. El desafío para ambos: cumplir el compromiso de ajustar gastos y bajar impuestos distorsivos de manera gradual.

Por caso, Nación, provincias y la Ciudad calcularán parámetros e indicadores que midan la eficiencia y eficacia en materia de recaudación y en materia de gasto público. Además, la tasa nominal de incremento del gasto público corriente primario neto de Nación, provincias y Ciudad no podrá superar la tasa de aumento del índice de precios al consumidor.

En tanto, los gobiernos tomarán las medidas necesarias para que el nivel de endeudamiento de sus jurisdicciones no superen en ningún ejercicio fiscal el 15% de los recursos corrientes netos de transferencias por coparticipación a municipios. También se comprometen a no emitir títulos sustitutos de la moneda nacional de curso legal en todo el territorio del país.

Por otra parte, para el Gobierno nacional y las jurisdicciones que en el año previo presenten ejecuciones presupuestarias con resultado corriente primario deficitario o no cumplan con el punto anterior, la tasa nominal de aumento del gasto público primario neto no podrá superar la tasa de incremento del índice de precios al consumidor.

En cuanto al endeudamiento, quienes superen el 15% de los recursos corrientes netos de transferencias por coparticipación a municipios no podrán acceder a una nueva toma de créditos, excepto que constituya un refinanciamiento de los existentes y en la medida en que tal decisión resulte un mejoramiento de las condiciones pactadas.

"Por primera vez desde 2011 habrá crecimiento por segundo año consecutivo: este año será del 3% y en 2018, del 3,5%. A diferencia de lo que pasaba en otras épocas, el aumento está liderado por la inversión", señaló ayer el titular de la comisión de Presupuesto, Luciano Laspina (PRO), al defender la ley de gastos 2018, iniciativa que plantea una inflación promedio del 15,7% y el destino de más de 70% de los recursos al rubro social, entre otros puntos.

Además, el Presupuesto apunta a un boom de infraestructura vía régimen de participación público, privado (PPP), la ley fetiche de Mauricio Macri. Desde el Frente Renovador -acompañaba en general el proyecto-, la experimentada Graciela Camaño criticó "la falta de una visión estratégica y que se pretende seguir castigando a las provincias con el látigo y la chequera". El kirchnerismo marcó su pleno rechazo vía Axel Kicillof: "Estamos tratando un presupuesto viejo, obsoleto y desactualizado (...) cuando lo mandaron en septiembre les ocultaron a sus votantes la reforma previsional y tributaria".

En la previa del debate, que también contemplaba la rediscusión del impuesto al cheque -irá 100% a la ANSES-, diferentes bancadas repudiaron las agresiones al diputado Martín Lousteau. También se dieron pedidos de disculpas, como el de Eduardo Amadeo (PRO) hacia una legisladora camporista. El papelón de la jornada lo dio una vez más el exradical Leopoldo Moreau, hoy mano derecha de Cristina de Kirchner, tras justificar la violencia contra el periodista Julio Bazán durante la trifulca del lunes pasado en las afueras del Congreso.

"Bazán también es víctima de la violencia institucional que significa que su medio de comunicación fue de los que más alimentó durante años, con sus zócalos, las manifestaciones en las calles que fueron generando un clima político de confrontación", dijo el diputado ultra-K.