Después de vender durante una semana una sesión especial, la oposición cumplió con su trabajo y logró el quórum necesario para votar proyectos espinosos para el Gobierno, como la quita del impuesto a las Ganancias en jubilados e iniciativas relacionadas con el freno a la suba de tarifas. El oficialismo sólo se limitó a no habilitar los temas, que no tenían dictamen y necesitaban dos tercios de los votos, aunque dejó hablar durante horas al antimacrismo para lesionar futuros encuentros en una cámara baja cada vez más caldeada.
- ámbito
- Edición Impresa
Diputados: catarsis de la oposición en recinto con ayuda oficialista
El antimacrismo logró quórum pero no pudo habilitar temas espinosos para el Gobierno, que no tenían dictamen y necesitaban dos tercios de adhesiones. Sin embargo, se aprovechó el convite para criticar durante horas a Casa Rosada.
La decisión a la que se había comprometido el oficialismo de dejarle a la oposición la posibilidad de plantear los proyectos en el recinto, aunque de manera acotada, casi se cae cuando al principio de la sesión, el legislador de la Coalición Cívica Juan Manuel López solicitó una moción de orden para votar la habilitación de los temas (divididos en tres paquetes), lo cual hubiese finalizado el encuentro.
A partir de ese punto, el trío kirchnerismo-peronismo-massismo apuntó contra la falta de palabra de Cambiemos. Incluso, la jefa de los renovadores, Graciela Camaño, apuntó contra el justicialista con témpera Pro y titular de la cámara de Diputados, Emilio Monzó, quien comandaba la sesión. Minutos después, y sin tener en cuenta lo solicitado por López, las bancadas opositoras pudieron exponer en el recinto durante un puñado de horas. Siempre, sin los dos tercios necesarios para votar los más de 80 proyectos en agenda.
El panorama no parece alentador para el oficialismo. Frenada la ley antibarras -la cual fue operada en contra por operadores del propio gobierno, como por ejemplo, del entorno del jefe de Gabinete, Marcos Peña-, aparece como horizonte el régimen penal juvenil, que propone la baja de edad de imputabilidad de 16 a 15 años. Tal como adelantó Ámbito Financiero, el objetivo es lograr un dictamen durante los primeros días de mayo.
A la poca gestión política dentro de la cámara baja se le suman la virulencia de la oposición y la cercanía del cierre de listas para las elecciones nacionales. Con las batallas adelantadas en algunas provincias por la gobernación para las próximas semanas, se tiñe de gris el futuro de las sesiones. Quien sí asistirá este mes a dar un informe a Diputados será Peña.
“El bolsillo de los argentinos no está preparado para resistir una nueva suba de tarifas. Los aumentos necesitan previsibilidad, gradualidad y razonabilidad. Nos parece lógico que pongamos como referencia la variación de los salarios”, señaló ayer en el recinto el jefe del PJ, Pablo Kosiner (Salta).
Desde el massismo, Camaño disparó: “No podemos seguir cobrando estas sumas de dinero mientras no hacemos un carajo. ¿No tienen vergüenza? Nunca me pasó que me avergüence mi salario, porque venía y trabajaba. No podemos seguir sin trabajar y cobrar lo que cobramos. El país está en crisis”. Y agregó: “Damos vergüenza, dan vergüenza”.
Por la tarde, el Gobierno filtró los costos fiscales de proyectos opositores K y del massismo relacionados con Ganancias de jubilados y de tarifas. En algunos casos, se estimaban pérdidas que en algunos casos llegaban a $260.000 millones, e incluso más. “Es curioso que los peronistas que votaron el Presupuesto el año pasado ahora apoyen estos debates”, lanzaron desde Casa Rosada.
Al iniciar la sesión, la cámara tomó juramento a dos nuevos legisladores nacionales. En el bloque de la izquierda, Mónica Leticia Schlotthauer reemplazó de Nathalia González Seligra, mientras que José Herrera (Frente Cívico Santiagueño) ocupó el lugar de Hugo Infante, quien murió a fines del año pasado.


Dejá tu comentario