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Diputados vota hoy el pago a bonistas
Axel Kicillof defendió ayer ante un plenario de comisiones en Diputados el proyecto de cambio de domicilio para el pago de deuda. Lo custodiaban Julián Domínguez y Roberto Feletti.
Ayer, Axel Kicillof y Carlos Zannini defendieron el proyecto en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Finanzas y Peticiones, Poderes y Reglamento. Al final de ese encuentro, que se demoró más de 5 horas, el kirchnerismo pasó a la firma el dictamen que se votará hoy en una sesión especial en el recinto de Diputados para la que el oficialismo tiene el número garantizado.
Ayer, Cristina de Kirchner le habló desde la Casa Rosada a la oposición como el Frente Renovador que va con un proyecto propio, el radicalismo que votará en contra o la Coalición Cívica que se abstendrá: "A los opositores les pido que repiensen sus actitudes, que piensen sus votos. Cómo puede ser que legisladores argentinos voten en contra del pago soberano: no estamos pidiendo que voten el default", les dijo, "recapaciten, por el país, por la historia y porque los argentinos merecemos buenos Gobiernos y buenas oposiciones".
Desde el Congreso, Elisa Carrió le contestó: "El proyecto enviado al Congreso nacional tendiente a modificar el lugar de pago a los holdouts lejos está de ser una solución. Por el contrario, dificultará aún más la posibilidad de llegar a un acuerdo y de finalizar para siempre con dicha problemática".
Kicillof dio algunas definiciones ayer en el plenario que anticipan lo que se escuchará hoy en la sesión de Diputados.
El proyecto busca dar una "solución definitiva a la reestructuración de manera total completa y definitiva de acá para adelante", dijo.
El ministro definió que los buitres tienen "un programa para atacar a la Argentina con la intención de cobrar 832 millones de dólares y obtener una ganancia del 1.600 por ciento".
"Los fondos buitre no operan solamente ante tribunales de Estados Unidos, sino que tienen estudios jurídicos y lobbistas para atacar al Gobierno, al Parlamento y a quien le parezca para cobrar 832 millones de dólares", lo siguió Julián Domínguez.
Kicillof resumió el mecanismo que llevó a esta crisis: "El negocio del señor Singer es comprar bonos en default por monedas, para después encontrar a un tribunal que le reconozca el total de la deuda".
El Gobierno llevó también a la reunión a un representante de los bonistas que ingresaron al canje.
Después de las explicaciones de la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona, el abogado Tulio Zembo, representante de tenedores de deuda italianos que ingresaron a los canjes de 2005 y 2010, explicó que el fallo del juez Thomas Griesa "puso de rehenes a los bonistas en una situación en la que no tenemos nada que ver".
Sobre el proyecto alternativo al oficial que presentó el massismo el propio Kicillof definió: "Adolece de dificultades porque no da soluciones al primer problema del pago a los bonistas ante el vencimiento de septiembre; "así como está redactado explica cómo pagarles a los fondos buitre", "da una garantía temporal a los fondos buitre" y "es violatorio de la cláusula RUFO y es como poner por ley que estamos violando esa cláusula".


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