11 de marzo 2015 - 00:00

Disputa con la ONU por denuncia de torturas

Ginebra - Venezuela rechazó ayer las acusaciones del relator sobre la tortura de la ONU, Juan Méndez, que incriminó al Gobierno de Nicolás Maduro en violaciones graves de los derechos humanos durante las manifestaciones antigubernamentales de febrero de 2014.

"No fueron manifestantes ni protestas pacíficas como pretendió usted hacer ver. No es verdad que esas muertes se hayan producido por el uso excesivo de la fuerza", dijo la delegación venezolana ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Méndez presentó ayer ante ese organismo un informe en el que acusó al Gobierno venezolano de violar entre otros el derecho a no ser torturado ni a detención arbitraria.

El relator redactó un informe de 200 casos de tortura en todo el mundo, entre ellos dos que habrían tenido lugar durante las revueltas de febrero de 2014.

Según Méndez, durante esas protestas también se produjeron 75 casos de malos tratos y murieron 29 civiles mientras 357 resultaron heridos.

Venezuela admitió "muy pocos casos aislados que involucraron la actuación irresponsable de agentes de seguridad", pero lamentó la falta de "rigor científico" del relator en su informe.

La semana pasada, el alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, Zeid Ra'ad Al Husein, también se había manifestado al respecto. "Sigo muy preocupado por el deterioro de la situación de los derechos humanos en Venezuela, particularmente las duras respuestas del Gobierno a las críticas y a expresiones pacíficas de discrepancia", había afirmado.

De acuerdo con el abogado del alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, encarcelado en febrero, el testimonio que usó el Gobierno para acusar al dirigente opositor fue obtenido a través de torturas a las que se sometió a un militar, también apresado.

Otras instituciones, como Amnistía Internacional (AI), también denunciaron la práctica de torturas por parte de agentes estatales.

En su informe anual, difundido en febrero, AI enumeró una serie de atropellos a los derechos humanos como, por ejemplo, que las fuerzas de seguridad emplearon fuerza excesiva para dispersar protestas, que los manifestantes detenidos recibieron malos tratos y en otros casos fueron torturados, al tiempo que se prohibió el acceso a médicos y abogados.

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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