9 de julio 2012 - 00:00

Diversos momentos del vanguardista Hlito

Una de las «Efigies» de Hlito, formas densas, monumentales, obsesivas, enigmáticas, a las que el artista dedicó un poético escrito.
Una de las «Efigies» de Hlito, formas densas, monumentales, obsesivas, enigmáticas, a las que el artista dedicó un poético escrito.
Alguien escribió que la crítica es la oportunidad de comenzar una conversación con aquello que importa. La conversación con la obra de Alfredo Hlito (1929-1993) ya lleva un largo tiempo para nosotros y cada vez que la recomenzamos, ya sea abordando su obra en una exposición o releyendo, entre otros, sus «Escritos sobre Arte» publicados en 1995 por la Academia de Bellas Artes sigue importándonos con la esperanza de que le pase lo mismo al espectador, conocedor u ocasional.

Hombre de gran cultura, Hlito escribió sobre Mondrian, Malevich, Arp, Max Bill, Vantongerloo, Torres García, y admiraba a Victorica y Lacámera.

La selección que presenta actualmente la Galería Jorge Mara (Paraná 1133) cubre diversos momentos de su labor como un artista intenso, analítico, investigador, un vanguardista que polemizaba desde comienzos de los 40, años de decisivos cambios en el orden político, social y económico en la Argentina,.

Es muy conocida la historia de la Asociación Arte-Concreto Invención y sus protagonistas que a fines del 45 Hlito integró junto a Edgar Bayley, Lidi Prati, Raúl Lozza, Manuel Espinosa y Tomás Maldonado, quien recuerda «las cáusticas observaciones sobre la afanosa búsqueda, en muchos de nosotros y en él mismo, de un absoluto ascetismo formal así como su sardónico sentido del ridículo que servía para llamarnos a la realidad acerca de nuestras improbables quimeras».

En la muestra hay ejemplos de la serie «Ritmos Cromáticos», el estudio del proceso generativo de la forma «Líneas Tangentes», «Volutas», «Espectros», «Simulacros», «Efigies», expuesta por primera vez en México en 1977 y donde vivió entre 1963 y 1973.

Formas densas, monumentales, obsesivas, enigmáticas, que ostentan un silencio omnipresente y a las que le dedicó un poético escrito: «Puedo verte, Efigie, a través de muros opacos y calles ruidosas/Tranquila y como acechante, me aguardas. Te aseguro que llegué a detestar tu presencia. Te agredí, te deformé y tú continuabas permaneciendo».

El cromatismo, generalmente severo, sus modelaciones, la composición, contribuyen al equilibrio entre lo sensible y lo conceptual, la carga y la espesura que transmiten sus obras posibilita el diálogo fecundo con un artista al que Nelly Perazzo describió como «un pintor de infrecuente estatura intelectual y profesional que se erige dentro de la pintura argentina como uno de sus máximos exponentes».

No olvidamos nuestro único y cálido encuentro en la Galería Ruth Benzacar pocos días antes de fallecer. Sentimos que estábamos frente al arte alto y ante un ser profundamente espiritual, uno de esos seres trascendentes.

Acompaña la muestra un conjunto de bocetos, dibujos, escritos, y un extraordinario libro con la reproducción de todas las obras expuestas, un importante texto «Hlito- Pintura y Reflexión» de María Amalia García, textos del artista seleccionados por el escritor Rodolfo Alonso.

Clausura el 4 de agosto.

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