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Dólar atrasado y tasas altas ya preocupan a oficialismo
Federico Sturzenegger
Es de presuponer que en lo inmediato, difícilmente el Banco Central vuelva a subir la tasa de interés (salvo situaciones excepcionales), pero también es poco probable que la baje. Es que en los próximos meses se sentirá el efecto de la suba de tarifas (la luz y el gas se incrementarán más de 40%) y mediciones de las consultoras privadas anticipan un aumento que puede superar el 2% para el índice de precios al consumidor de diciembre.
Pero superada la contingencia del último aumento importante de tarifas en el contexto de reacomodamiento de estos precios, la estrategia oficial se orientaría hacia tasas de interés menos positivas que antaño y, por lo tanto, que harían menos atractivo el ingreso de capitales financieros especulativos ("carry trade").
Al respecto, las autoridades tienen la casi plena seguridad que el año próximo la Argentina dejará de ser considerado un mercado de "frontera" pasando a ser "emergente". Esta recategorización alentará la toma de posición de activos locales, es decir que ingresarán más dólares generando presiones adicionales sobre el tipo de cambio.
Las autoridades confían en que el mercado financiero y de capitales en la Argentina crezca rápidamente y por lo tanto se amplíen las posibilidades de cubrir con crédito el rojo fiscal hasta que se cierre en los próximos años, la brecha.
El mercado de capitales en la Argentina es el menos desarrollado en la región. Según datos oficiales, la capitalización de mercado representa 12% del producto bruto interno, muy a distancia del 42% de Brasil y ni que hablar del 86% de Chile. El Gobierno estima que el potencial de crecimiento del mercado de capitales asciende a 228.000 millones de dólares y señala como ejemplo que mientras los bonos corporativos representan 5% como porcentaje del PBI en el país, esa proporción es de 25% en Colombia y del orden del 30% en Brasil y Perú -es decir entre cinco y seis veces más-.
Dudas
Más allá de las posibilidades ciertas de crecimiento del mercado argentino, a corto plazo en círculos académicos se pone en duda la efectividad de los giros que pueda llevar adelante la autoridad monetaria ya que "Federico (Sturzenegger) no cree en la flotación administrada del tipo de cambio y se resiste a modificar la meta del 8-12% de inflación para el año próximo".
Efectivamente, en más de una oportunidad el titular del Banco Central señaló que modificar la meta implicaría condenar al "fracaso" a la política antiinflacionaria que lleva adelante la entidad. No lo reconocen públicamente, pero puertas adentro en el gabinete de Macri hay voces que señalan que mantener una pauta de inflación incumplible también es un fracaso.
La discusión sigue planteada. En el Gobierno a nadie se le ocurre siquiera pensar en que deba haber un reemplazo en la cúpula del Banco Central, por el contrario Sturzenegger es uno de los economistas más escuchados por el presidente Macri.
Pero analistas privados advierten que hay un problema ya que, en el fondo, está en contra de la naturaleza conceptual del presidente del BCRA llevar adelante políticas de intervención del tipo de cambio. La historia así lo demuestra, ya que tras haber anunciado meses atrás que aumentaría las reservas acentuando las compras de dólares, hoy la realidad es que el peso sigue apreciándose.


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