El tipo de cambio cedió ante la poca demanda genuina. Las últimas ruedas estuvieron caracterizadas por fuertes oscilaciones de la divisa. El volumen operado cayó a u$s425 millones.
El dólar inició junio con una baja de siete centavos y cerró a $16,33, tras haber registrado en mayo una suba del 4,2% (66 centavos) por la crisis en Brasil. El billete descontó así la suba de cinco centavos registrada en la víspera. En sintonía, el dólar mayorista cayó cuatro centavos, a $16,085, y anotó su segunda caída consecutiva, en una rueda con un moderado volumen de negocios (cayó 14% a u$s425 millones) en la que la oferta se mantuvo activa.
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El operador Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, destacó que "hubo pocas órdenes importantes genuinas -tanto de compra como de venta- pero la caída se frenó en un soporte de $16 faltando una hora del cierre, tal como ocurre desde hace varias jornadas porque ese es el piso que observan los operadores". Además, agregó que el tipo de cambio estuvo operando en el último tiempo "con muchas oscilaciones, ya que por momentos mandan los compradores subiendo la demanda para pago de obligaciones y giros al exterior por diferentes conceptos, y es donde aprovechan los exportadores para efectuar sus liquidaciones y obtener ventajas económicas, ya que los precios de los commodities están bajos y con pocas chances de recuperar niveles pasados, por la debilidad del dólar".
Por su parte, el dólar "blue" cayó nueve centavos, a $16,30, de modo que la brecha cambiaria volvió a ubicarse en terreno negativo (-0,18%).
Por el lado de la renta fija, los bonos cerraron principalmente a la baja. El DICY (-0,49%) lideró las pérdidas, seguido por el Argentina 2046 (-0,40%), el Bonar 2025 (-0,36%) y el Bonar 2037 (-0,36%), entre otros. No obstante, el economista Gustavo Ber destacó que "tras el repunte del dólar durante mayo, que dañó a los 'carry traders', los inversores podrían acentuar el proceso de dolarización, ya que no sólo el BCRA comenzaría gradualmente a reducir las tasas -en vista a proyecciones de menor inflación-, sino que además influyen la estacionalidad de las liquidaciones agrícolas y las elecciones.
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