11 de noviembre 2014 - 00:00

“Don Quijote”, con carisma y perfección

Maria Kochetkova y Daniil Simkin, en el Teatro Coliseo, protagonizaron una estupenda versión del clásico ballet, donde sólo desentonaron las muy pobres imágenes usadas a modo de decorado.
Maria Kochetkova y Daniil Simkin, en el Teatro Coliseo, protagonizaron una estupenda versión del clásico ballet, donde sólo desentonaron las muy pobres imágenes usadas a modo de decorado.
"Don Quijote", ballet en un prólogo y tres actos. Coreografía: M. Silva, según el original de M. Petipa. Música: L. Minkus. Ballet Estable del Teatro Argentino de La Plata. Primeros bailarines invitados: D. Simkin y M. Kochetkova. Orquesta Académica de Buenos Aires. Dirección: C. Calleja (Teatro Coliseo, 8 de noviembre).



"Don Quijote", uno de los ballets más populares del repertorio, fue el elegido por el grupo ARS para el cierre de su abono y una nueva presentación en Buenos Aires de dos figuras que ya habían cautivado a su público en ocasiones anteriores: los rusos Maria Kochetkova y Daniil Simkin (San Francisco Ballet y American Ballet Theatre). La elección fue acertada, ya que los papeles de Kitri y Basilio les van a estos intérpretes fabulosos como anillo al dedo, y además porque la coproducción con el Teatro Argentino de La Plata (que presentará en diciembre este mismo título) le permitió concretar una alianza muy beneficiosa para ambos.

Los papeles de Kitri y Basilio son desafiantes no sólo por su complejidad técnica sino porque requieren de sus intérpretes un innato don para la comedia. Kochetkova y Simkin, jóvenes, hermosos y completamente desacartonados en la vida real, cumplen sobradamente con todos estos requisitos, y a su depurada escuela, y un virtuosismo apabullante suman la cuota de comicidad exacta para volver creíble la picardía de la trama. Simkin, increíble en su despliegue físico, se lleva las mayores ovaciones en los pasajes de bravura y derrama simpatía en cada intervención; Kochetkova es su complemento perfecto, seductora, fresca, etérea y con una solidez técnica inquebrantable, aún en el ingrato declive del escenario del Coliseo.

El contexto coreográfico fue excelente: tanto el cuerpo de baile como los solistas del Argentino tuvieron una bella posibilidad de mostrar su gran calidad fuera de su sede. Julieta Paul, Bautista Parada, Alejandra Baldoni, Aldana Bidegaray, Agustina Verde, Natalia Mujtar, Darío Lesnik, Genoveva Surur, Aldana Percivatti y Cecilia Mattioli fueron algunas de las figuras descollantes en la versión de Mario Silva (director de la compañía). Si el vestuario (obra de Eduardo Caldirola) resultó adecuado, sí desentonaron las muy pobres imágenes usadas a modo de decorado y de notorio contraste con el brillo del resto del espectáculo. La Orquesta Académica de Buenos Aires tuvo un excelente desempeño a las órdenes de Carlos Calleja, una de las batutas argentinas más expertas en ballets.

Dejá tu comentario