30 de marzo 2017 - 00:00

Donde se toca, sale pus: ahora en Río de Janeiro

Río de Janeiro - Castigado por una profunda crisis económica y política, el estado de Río de Janeiro es víctima además de una red de corrupción en la que, según la Policía, está implicado el Tribunal de Cuentas e incluso acaso la conducción de la Asamblea Legislativa.

La Justicia brasileña dictó orden de prisión para cinco de los siete consejeros del Tribunal de Cuentas de Río, el órgano que se encarga de fiscalizar el gasto público y velar por su transparencia, y emitió también una orden que obliga a declarar a Jorge Picciani, presidente de la Legislatura estadual.

Picciani, que fue conducido ayer a declarar por la Policía, es el padre del actual ministro de Deportes, Leonardo Picciani, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), la misma formación del presidente Michel Temer.

La operación, que movilizó ayer a unos 150 agentes en Río de Janeiro, investiga la participación de miembros del Tribunal de Cuentas en el cobro de sobornos de empresas que firmaron contratos con organismos públicos.

La investigación reveló los nexos corruptos de las principales instituciones del Estado, ya que los consejeros del Tribunal son elegidos por los gobernadores y sus informes pasan por la Asamblea Legislativa.

Según la Policía Federal, algunos miembros del Tribunal, incluido su presidente Aloysio Neves, habrían recibido dinero de forma irregular para "favorecer el análisis de cuentas y contratos" de empresas que estaban bajo su supervisión.

Los sobornos alcanzaban hasta el 20% del valor de los contratos, de acuerdo con los investigadores, que bautizaron la operación como 'Quinto do Ouro' en alusión al 'Quinto da corona' que obligaba al pago del 20% de impuestos a la monarquía durante la etapa colonial.

La red opera desde hace décadas, pero se "profesionalizó" durante la gestión del exgobernador de Río de Janeiro Sérgio Cabral, quien se encuentra en prisión acusado de liderar una red de corrupción que desvió millones de dólares en los contratos de obras para la celebración del Mundial de Fútbol 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

Agencias EFE, AFP y Reuters

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