- ámbito
- Edición Impresa
Dos ganadores, varios inquietos y un mundo en estado de pánico
Auguran un acercamiento a Rusia y un cambio en la estrategia contra el Estado Islámico. También se juega el futuro del trato con Irán y Cuba.

Un consuelo es que el muro demandaría un esfuerzo de cuatro años y 25.000 millones de dólares. ¿Podrá hacerlo? Otro, que las deportaciones masivas tendrían un costo de u$s600.000 millones en varios años, que eso devastaría diversos sectores de la economía por falta de mano de obra y que pondría a las fuerzas de seguridad ante el dislate de salir a perseguir a trabajadores, mujeres y niños.
¿Y el resto de la región? "Apuesto a que ni siquiera puede nombrar a los países de América Latina, a menos que considere que alguno tiene reinas de belleza particularmente atractivas", ironizó el experto Jervis. Hay que considerar, asimismo, la posición de los aliados más importantes que EE.UU. tiene (todavía) en el mundo. Se sabe que el "brexit" fue para él una inspiración y un augurio, pero la vocación librecambista del Gobierno de la británica Theresa May podría chocar con su prometido proteccionismo. El resto de Europa está en vilo. La promesa de Trump de que "el mundo nos devolverá lo que le hemos dado" se traduce en que países como Alemania y los de la OTAN en general deberán incrementar fuertemente sus presupuestos de defensa para cubrir el agujero de seguridad que prometen dejar los nuevos EE.UU..
El especialista de Columbia señaló al respecto que "probablemente presionará a la OTAN para que incremente su gasto, aunque eso socave la confianza europea en este país como un socio confiable".
Lo mismo se aplica a otros "protegidos". ¿Abandonará el republicano a Israel, al que primero inquietó al hablar de "neutralidad" en el conflicto con los palestinos y al que, con la campaña más avanzada, tranquilizó con el esmero de los conversos?. ¿Abandonará también a Japón y a Corea del Sur? Japón es el segundo tenedor de bonos de Tesoro.
Lo propio puede decirse de China, principal propietario de deuda estadounidense. A ese país lo amenazó con imponerle pesados aranceles para que deje de "invadir" con sus productos el mercado norteamericano. Esa pelea, que podría derivar en guerra comercial, no sería gratuita ni para los contendientes ni para el mundo entero.
Otros aliados que recelan, y mucho, son los del mundo árabe, en particular las monarquías petroleras del Golfo. ¿También ellas deberán empezar a pagar por la protección del gendarme? ¿También sus súbditos se verán impedidos de ingresar a los Estados Unidos por provenir de "países con antecedentes de terrorismo", un eufemismo para imponer en realidad una veda a todos los musulmanes?
Trump no tiene siquiera un equipo de política exterior. Recordemos que a comienzos del año más de cien diplomáticos vinculados al Partido Republicano emitieron una carta abierta en la que denunciaron sus ideas como peligrosas para la seguridad nacional. ¿De dónde saldrá el semillero de su política exterior?


Dejá tu comentario