Kuczynski mantenía una leve ventaja sobre su adversaria, aunque dentro del margen de error. Según la firma Ipsos, el economista obtendría el 50,5% de los votos frente al 49,5% de Fujimori. La encuestadora Gfk otorgaba un 50,9% a Kuczynski y un 49,1% a Fujimori. En tanto, la firma CPI da a Fujimori un 51,1%, frente a un 48,9% para Kuczynski, conocido como PPK.
Pese a los ajustados resultados, Fujimori salió sonriente la tarde de ayer a saludar a sus simpatizantes concentrados frente a su centro de operaciones en un hotel de Lima. Los seguidores de Kuczynski, en tanto, aguardaban entre aplausos los resultados oficiales en los exteriores de su local de campaña. En ambos bandos, el ambiente era de fiesta.
Unos 23 millones de peruanos votaron ayer en calma para elegir al nuevo presidente tras una larga campaña en la que, más que propuestas, hubo acusaciones entre los candidatos.
A primera hora de ayer, como es habitual en Perú, los candidatos inauguraron la jornada en torno a un desayuno con sus familiares y colaboradores, televisado.
"Es un día de fiesta y quien debe ganar es el Perú, dijo Fujimori, mientras Kuczynski mandó un mensaje a favor de la democracia y abogó por un "Gobierno de unidad para el Perú.
La nota del día la dio el congresista Kenji Fujimori, hermano menor de la candidata, quien no fue a votar, reactivando las versiones sobre un distanciamiento en el clan.
El electorado estuvo dividido durante toda la contienda. Fujimori "nos garantiza que combatirá la delincuencia. ¿Quién me garantiza que saliendo de votar no me roben? Kuczynski tira (apoya) más para los millonarios", dijo Mauricio Quispe, un jubilado de 67 años, al salir de un centro electoral de Lima.
En tanto, Enrique Castillo, un empresario textil, comentó que apoya a PPK porque está convencido de que con él habrá "seguridad y estabilidad" y acudirá la "inversión extranjera", pues "con Keiko hay duda" de que eso suceda.
La llave del resultado la tiene el 5% de electores con voto cambiante, en torno a un millón de personas. La última semana fue aciaga para la candidata, de 41 años, en su segundo intento de ocupar la silla presidencial a partir del 28 de julio próximo, tras perder con el presidente saliente Ollanta Humala en 2011.
Manifestaciones anti-Keiko, denuncias de lavado de dinero que salpican a algunos de sus colaboradores y las acusaciones de narcotráfico contra 11 congresistas de su partido frenaron las últimas semanas la tendencia creciente de la hija del mandatario preso.
En tanto, la mayor parte de los aspirantes que quedaron excluidos en la primera vuelta le dieron su voto a Kuczynski, incluida la popular líder de izquierda Verónika Mendoza.
Además de la inseguridad y el crimen organizado, al próximo presidente le aguardan enormes retos como reducir las profundas desigualdades en este país de 31 millones de personas.
Deberá incorporar a la formalidad el sector informal de la economía que emplea al 70% de los trabajadores, o regular la actividad minera, que representa el 10% del Producto Bruto Interno (PBI), para satisfacer las demandas sociales de las comunidades andinas y armonizarla con el respeto del medio ambiente.
| Agencias AFP, EFE, DPA, ANSA y Reuters |

