Washington - Cuando los rebeldes hutíes lanzaron un misil desde Yemen hacia Arabia Saudita el mes pasado, funcionarios de Riad dijeron que habían logrado interceptarlo y destruirlo. Pero según un análisis publicado ayer por The New York Times, un experto en armas y un equipo investigador examinaron pruebas fotográficas y de video y concluyeron que en realidad Arabia Saudita no habría logrado derribar el objetivo con los interceptores del sistema de defensa estadounidense Patriot.
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El ataque del 4 de noviembre fue el primero que los rebeldes chiitas lanzaron contra el corazón de la capital saudita. Cuando el misil voló sobre Riad, se lanzaron interceptores Patriot contra él. Inmediatamente después, partes del misil cayeron a tierra y funcionarios sauditas dijeron que eran la prueba de un derribo exitoso.
Pero casi simultáneamente se produjo una gran explosión cerca del aeropuerto de Riad, que era el supuesto blanco del ataque.
The New York Times y los investigadores, en su mayoría del Middlebury Institute of International Studies in Monterrey, California, dijeron que los pedazos del misil que recogieron y expusieron los funcionarios sauditas eran todos de la parte trasera del misil, supuestamente una variante del Scud.
El diario dijo que las pruebas sugieren que o bien los misiles estadounidenses erraron su objetivo, o solo impactaron la parte trasera del proyectil yemení una vez que este se había separado en dos antes de llegar a su blanco.
El estudio pone de manifiesto el aspecto más inquietante de la polémica: la confiabilidad de los sistemas de defensa antimisiles que EE.UU. instala en su territorio y en países amigos para protegerlos de amenazas. Algo crucial cuando Corea del Norte acaba de probar un proyectil capaz de golpear Estados Unidos con una cabeza nuclear.
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