20 de junio 2014 - 00:00

Dudas por negociación buitre hunden a la plaza

El mercado argentino finalizó en terreno negativo en el desenlace de la semana financiera. Hoy, las distintas plazas permanecerán inactivas ante el feriado nacional por la celebración del Día de la Bandera.

Los operadores aducían que cuando se esclarezca la estrategia oficial para contrarrestar el fallo adverso en Estados Unidos, las cotizaciones de acciones y títulos públicos tenderían a normalizarse. Sin embargo, versiones contradictorias sobre los pasos a seguir de la Argentina tiñeron de rojo las pizarras.

El Gobierno nacional no descarta enviar una delegación a Nueva York para negociar con los holdouts, aunque más temprano las palabras del jefe de ministros, Jorge Capitanich, generaron dudas sobre la realización del viaje.

"No hay misión ni comitiva preparada para un eventual viaje a Estados Unidos", dijo a periodistas Capitanich, algo que fue interpretado como una negativa a negociar. No obstante, una fuente oficial aclaró a la agencia Reuters que el funcionario se refería a que aún no había detalles sobre quién viajaría y cuándo, no a que la idea estuviera descartada.

La renta variable, fue sin lugar a dudas, el segmento más afectado por esta incertidumbre. El panel líder de la Bolsa de Buenos Aires padeció un retroceso del 4,91 por ciento hasta las 7.347,64 unidades. Con un nivel más acotado de negocios de $ 234,5 millones, las 14 empresas que componen el Merval cerraron a la baja, con Edenor (-10,18%), Grupo Financiero Galicia (-6,79%) y BBVA Banco Francés (-6,72%) a la cabeza de las pérdidas.

Los ADR criollos no se alejaron de la tendencia. Con la excepción de Tenaris (+0,41%), otra vez sorpresivamente inmune a la ola vendedora, los peores desempeños llegaron desde el lado de los papeles de Pampa Energía (-7,85%), Transportadora de Gas del Sur (-4,93%) y el Banco Macro (-4,79%). YPF (-0,62%) borró parte de lo perdido en el comienzo de la sesión, a pesar de que los fondos buitre ya están "pescando" información sobre los activos que posee la petrolera en Estados Unidos.

Por el lado de los títulos públicos, los cupones atados al andamiaje de la economía nacional nominados en pesos cedieron un 6,34 por ciento, mientras que los emitidos en dólares cayeron un 6,70 por ciento y los derivados en euros otro 1,50 por ciento.

La deuda en dólares tuvo un fuerte sesgo bajista. El Bonar 2024 descendió un 3,65 por ciento, al tiempo que el Boden 2015 lo hizo en un 3,50 por ciento y el Bonar X en un 2,66 por ciento. En tanto, entre las series "D" de estos bonos, se destacó un desgaste del 2,38 por ciento en el Bonar 2024, surgido del acuerdo de compensación con Repsol.

Los papeles con legislación extranjera se llevaron la peor parte, con un repliegue del 4,17 por ciento para el Discount, del 4,28 por ciento para el Global 2017 y del 2,92 por ciento para el Par. Esta última emisión ya rinde en torno al 16 por ciento anual cuando apenas un mes atrás ofrecía un retorno menor que el 11 por ciento.

Por su parte, en el mercado único y libre de cambios se cursaron apenas u$s 54 millones por el Siopel, lo que dejó en evidencia el poco interés de liquidar por parte de los exportadores. Así, la mesa de dinero del Banco Central no tuvo necesidad de intervenir las operaciones.

Con el dólar congelado a $ 8,15 en bancos y casas de cambio, el "blue" profundizó la brecha entre ambas cotizaciones. El billete trepó diez centavos, a $ 12,40, convalidando una paridad del 52,1 por ciento con el mercado oficial.

Los cambistas informales subieron el precio para cubrirse ante un eventual un aumento de la demanda. Además, decidieron ignorar el desplome del tipo de cambio implícito. El contado con liquidación para fugar capitales cayó 26 centavos hasta los $ 10,25, al tiempo que el denominado dólar "Bolsa" lo hizo en 10 centavos para terminar en los $ 11,43.

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