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Duhalde torea a Kirchner: “Le ganamos por abandono”
Eduardo Duhalde, junto a Luis Barrionuevo, ayer en la cena sindical donde el bonaerense admitió la posibilidad de ser candidato en 2011.
-No creo, no llega... y si se presenta, le ganamos por abandono.
-¿Usted analiza la posibilidad de ser candidato?
-No descarto nada.
Eduardo Duhalde coronó, anoche, un regreso que cincelaba hace tiempo: tras seis años de negar, sistemáticamente, la posibilidad de volver a competir electoralmente, ayer admitió, por la negativa, la posibilidad de competir en 2011 por la presidencia.
Fue más lejos: consideró «agotado» el proyecto K, calificó de «mamarracho» la transversalidad, interpretó como un «error histórico las fórmulas mixtas» y, para completar la metralla contra el patagónico, pronosticó que derrotará a Kirchner en un duelo mano a mano.
Luis Barrionuevo, jefe de la CGT Azul y Blanca, quizás el más obstinado promotor de una aventura electoral del lomense -que el ex gobernador se resistía a asumir- se anotó una medalla personal: por la tarde anticipó la novedad que se concretó en la noche.
El gastronómico fue el artífice de la cumbre de sindicalistas anti-K que se citó en una sede del Sindicato de Vialidad Nacional, gremio que digita César González, con la excusa del Día del Trabajador Vial. Fecha oportuna para que Duhalde anuncie su regreso a la ruta.
Metáforas
Desafiante, manoteó metáforas bélicas y, provocador -raro en un «estratega»- anticipó sus movimientos: avisó que se apoyará en las 62 Organizaciones que controla Gerónimo «Momo» Venegas y pivoteará desde un conjunto de 70 agrupaciones peronistas del conurbano rabioso.
«Vamos a pelear por todos los cargos partidarios», anunció. Ésa es, afirman a su lado, la etapa previa para un plan mayor: disputar, para 2011, los principales cargos electivos desde el peronismo. Días atrás asomó su esposa, Chiche Duhalde; ayer lo hizo él.
Pero el dato más poderoso es que, por primera vez desde que dejó la presidencia en mayo de 2003, admitió la posibilidad de volver a competir por una candidatura. Volvió a desdecirse y, ayer, dio su argumento: «La crisis es muy profunda, no puedo desentenderme», dijo.
La matriz, así y todo, es la de siempre: apostar al bipartidismo como parte de un esquema de alternancia. «Fue un error histórico eso de las candidaturas mixtas», aseguró en referencia a la fórmula compartida entre Cristina de Kirchner y Julio Cobos en 2007. En la misma línea, consideró «un mamarracho» la transversalidad.
Promotor
Ese formato se le atribuye expresamente a Kirchner aunque Alberto Fernández, alguna vez el CPU del planeta K, hoy de diálogo frecuente con Duhalde, fue uno de sus más firmes promotores.
Barrionuevo le desplegó todo sus staff sindical: Vicente Mastrocolla (Plásticos), Horacio Valdez (Vidrio), y Alberto Roberti (Petroleros Privados) y Alfredo Atanasof (quien arribó con Duhalde al acto) fueron algunos de los caciques, entre los más de 50 gremios que aplaudieron cuando el gastronómico dijo la frase previsible: «Nosotros queremos al compañero Duhalde como candidato a presidente».
La reaparición del lomense y su admisión de que, ahora, no descarta competir en una elección general, forma parte de una serie de movimientos para pararse sobre el ring del peronismo que, en su análisis, presume que está «copado» por el ex presidente.
En esa línea, el 21 de octubre se mostrará con Mario Das Neves en Chubut durante la inauguración del Mundial de Ajedrez que se realizará en Puerto Madryn. El gobernador, en clara confrontación con los Kirchner, invitó a Duhalde por mucho más que ser, el bonaerense, un ajedrecista amateur.
Esa será, sin embargo, una postal anticipatoria de una gira que Duhalde y Das Neves harán juntos por Estados Unidos cuando ambos viajen para disertar en la Universidad de Harvard el 29 y el 30 de octubre próximos.
«Vamos a hablar de algo más que de ajedrez», jugueteó, ayer, el chubutense, aunque planteó que «no es momento de hablar de listas ni de candidaturas». A esa hora, no sabía que Duhalde, en un sindicato de Liniers, dijo lo contrario y se convirtió al menos en teoría, en un rival posible por la presidencial anti-K.


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