Los ministros reunidos en la Organización de Estados Americanos (OEA) para tratar la escalada de tensión entre EE.UU. y Venezuela, coincidieron en la importancia de que los dos países conversen para rebajar las tensiones.
La sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, convocada para escuchar a la canciller venezolana, no resultó en ninguna declaración formal del organismo, a diferencia de lo ocurrido en las citas de la Unasur o el ALBA en los últimos días.
El debate reveló la reacción -que osciló entre el rechazo, la perplejidad y las dudas- de los países del continente ante la orden ejecutiva emitida este mes por el presidente Barack Obama, que declaró una "emergencia nacional" por la "amenaza" de la situación en Venezuela a la seguridad de Estados Unidos.
La canciller venezolana alertó que esa declaración, que incluyó la imposición de sanciones a siete funcionarios venezolanos, "violenta" el derecho internacional y la "soberanía" de Venezuela, además de suponer una "amenaza real" para su país. "La historia ha demostrado que la aplicación de decretos de esta naturaleza suelen preceder a intervenciones militares. Intereses hegemónicos pretenden apoderarse de la mayor reserva de petróleo del mundo", denunció Rodríguez.
Al respecto, el representante interino de EE.UU. ante la OEA, Michael Fitzpatrick, quiso "dejar claro" que su Gobierno no está "preparando una invasión militar" en Venezuela. "No buscamos desestabilizar o derrocar al Gobierno de Maduro con un golpe de Estado", dijo.
El funcionario estadounidense intentó corregir las "malas interpretaciones" que se hicieron sobre lo que implica la orden ejecutiva emitida por Obama, al explicar que ese tipo de decretos se aplicaron respecto de "docenas de países" y su emisión era un requisito de una ley aprobada por el Congreso de EE.UU. en diciembre.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, opinó que "no es común" en la región "que un país sea declarado amenaza a la seguridad de otro", y alertó de que la escalada de tensión entre EE.UU. y Venezuela puede tener "consecuencias impredecibles".
El canciller argentino Héctor Timerman, opinó que EE.UU. debía haber acudido a la OEA antes de emitir ese decreto, porque "por más que ahora digan que Venezuela no es una amenaza", la historia "indica que tal vez una orden ejecutiva termina siendo después un desastre en nuestra región".
"Estados Unidos emite dictamen sobre derechos humanos en las Américas, pero sin embargo es Estados Unidos el país que más aplica la pena de muerte en nuestro hemisferio. Emite dictamen sobre el flagelo de las drogas en las Américas pero no tiene en cuenta que es el principal consumidor de drogas en el hemisferio. Emite dictamen sobre lavado de dinero y si es el principal consumidor de drogas es Estados Unidos, también es a su vez el principal productor de dinero negro en las Américas", dijo.
Por lo tanto, siguió el ministro, "sugiero que si un país tiene algún problema con otro país real o ficticio en vez de tomar medidas unilaterales basadas en su poderío económico, financiero o militar, sea traído ese problema a la OEA, o a cualquier otro organismo, para poder discutirlo entre todos y resolverlo".
"Pero no tomar medidas unilaterales que la historia muestra han terminado con gobiernos populares, democráticos y que llevaron a esos países a guerras civiles que costaron miles y miles de muertos de nuestros países, que sin ser responsables de la situación se vieron afectados por políticas geoestratégicas que nosotros pensábamos que ya estaban perimidas con la Guerra Fría", concluyó.
| Agencias EFE, DPA y AFP |


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