20 de marzo 2015 - 00:25

EE.UU. amenaza a Israel con retirarle el apoyo en la ONU y Netanyahu cede

• EL PRIMER MINISTRO REELECTO RETROCEDIÓ Y VOLVIÓ A ABRIR LA PUERTA A UN ESTADO PALESTINO

Barack Obama envió ayer a sus portavoces a marcarle límites al premier israelí, Benjamín Netanyahu. Éste intentó recomponer la deteriorada relación con declaraciones a la NBC.
Barack Obama envió ayer a sus portavoces a marcarle límites al premier israelí, Benjamín Netanyahu. Éste intentó recomponer la deteriorada relación con declaraciones a la NBC.
Washington - La Casa Blanca lanzó ayer una amenaza son precedente a Israel, al anunciar que "reevaluará el apoyo diplomático que le presta en la ONU como consecuencia de la promesa de campaña de Benjamin Netanyahu en el sentido de bloquear definitivamente una posible solución basada en el principio de dos Estados para el conflicto israelo-palestino.

"Las decisiones tomadas por Estados Unidos en las Naciones Unidas estaban basadas en esta idea de una solución de dos Estados", dijo el portavoz de Baracak Obama, Josh Earnest. "Ahora que nuestro aliado dijo que ya no está comprometido con esa vía, eso significa que necesitamos reevaluar nuestra posición", agregó, precisando que aún no se había tomado ninguna decisión al respecto.

Curiosamente, la definición se conoció cuando ya había trascendido una retractación parcial del reelecto primer ministro israelí, quien dijo en una entrevista con la NBC que "no quiero una solución de un Estado, quiero una solución duradera y pacífica de dos Estados". Con todo, matizó, las condiciones para volver a la mesa de negociaciones "deben cambiar".

"Sin duda que las palabras importan en esta instancia", señaló el portavoz Earnest, quien advirtió que las afirmaciones previas de Netanyahu van en contra de la política aplicada por Estados Unidos e Israel durante años.

Palestina fue reconocida en noviembre de 2012 como "Estado observador no miembro" por la Asamblea General de la ONU, lo que la habilita a ingresar en diferentes organizaciones internacionales. En ese sentido, planea demandar a Israel ante la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra en Gaza y por su política de asentamientos, algo que preocupa especialmente al Gobierno de Netanyahu. En ese sentido, el apoyo de Estados Unidos sería clave para frustrar o habilitar esa iniciativa.

Así las cosas, el premier salió a restañar heridas y aseguró en la entrevista que Israel no tiene ningún aliado tan importante como Estados Unidos.

"Hay muchos temas en los que tenemos que trabajar juntos. Trabajaremos con Estados Unidos y el presidente (Obama), porque no tenemos otra alternativa. Estados Unidos no tiene mayor aliado que Israel e Israel no tiene mayor aliado que Estados Unidos", reiteró.

Sin embargo, ni siquiera esa retractación a medias calmó al Gobierno demócrata. La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, se refirió a las declaraciones del premier a NBC, en las que este dice que nunca cambió de opinión sobre el Estado palestino. "Creo que el primer ministro Netanyahu era primer ministro tanto hace tres días como hoy, cuando hizo esos comentarios, que tenemos en la memoria... Por lo tanto consideramos que su posición cambió hace unos días", explicó.

Psaki añadió que, en los últimos años, Netanyahu siempre había estado de acuerdo con la premisa estadounidense de dos Estados, algo que ahora lleva a pensar a la Casa Blanca que "habíamos estado teniendo una conversación diferente".

En tanto, Obama se comunicó recién ayer con Netanyahu para felicitarlo por su triunfo electoral del martes, diálogo en el que recordó la "alianza profunda y duradera" entre los dos países, dijo la Casa Blanca a través de un comunicado de prensa.

Además del problema palestino, Obama también se irritó con Netanyahu cuando éste aceptó la invitación de la oposición republicana para hablar en el Congreso estadounidense, donde fustigó en duros términos el diálogo de la Casa Blanca con Irán sobre el plan nuclear de la República Islámica (ver pág. 17).

En concreto, Netanyahu tiene una alianza implícita con el Partido Republicano, que se siente en condiciones de recuperar el poder en las elecciones de noviembre de 2016, para adoptar una política de mayor dureza, incluso militar, contra Teherán. Sus legisladores, que son mayoría en ambas cámaras del Capitolio, advirtieron que pueden revisar y eventualmente rechazar un entendimiento nuclear.

Agencias EFE, AFP y DPA,


y Ámbito Financiero

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