30 de noviembre 2015 - 00:00

EE.UU.: atentado cuela el aborto en la campaña

 Washington - El tiroteo del viernes pasado en un reconocido centro de planificación familiar y de abortos de Estados Unidos , que dejó tres muertos y nueve heridos, evidenció la división que suscita esta práctica entre los precandidatos presidenciales demócratas y republicanos de las elecciones de 2016.

Los favoritos del oficialismo se apresuraron en mostrar su apoyo a la red Planned Parenthood, que practican abortos entre otros numerosos servicios de planificación familiar y salud reproductiva, mientras que los republicanos guardaron silencio o pasaron de costado el suceso que mantuvo en vilo al país durante cinco horas.

La ex secretaria de Estado Hillary Clinton, mostró inmediatamente el viernes su apoyo una vez más a la organización con el mensaje "Hoy y siempre estamos con Planned Parenthood", que publicó en Facebook y Twitter. Su mayor competidor, el senador por Vermont Bernie Sanders, escribió horas después en las redes sociales: "Apoyamos con orgullo al Planned Parenthood de Colorado Springs y a los valientes agentes que lucharon para protegerlo". El también demócrata Martin O'Malley, exgobernador de Maryland, expresó sus condolencias en la red social el sábado con la etiqueta de apoyo a la organización "#standwithPP".

Hasta el sábado no se había pronunciado sobre el suceso ningún candidato de las primarias del Partido Republicano, formación con férrea posición antiabortista. De echo, mientras se desarrollaba el tiroteo el viernes, con un hombre armado atrincherado durante cinco horas en la clínica de Colorado Springs, Colorado, varios aspirantes republicanos siguieron tuiteando sobre su campaña sin aludir al suceso.

El primero en hablar el fin de semana sobre lo ocurrido fue el senador Ted Cruz, que se limitó a dar sus condolencias, sin hacer ninguna referencia a Planned Parenthood, organización con la que él y su partido son muy críticos.

Por su parte, el líder en las encuestas republicanas, el magnate Donald Trump, fue consultado ayer en un programa de NBC y lo atribuyó a que el agresor es una persona "maniaca".

Antes del tiroteo, la última batalla contra la clínica había sido a cuenta de unos videos grabados a escondidas y editados por un grupo antiabortista en los que miembros de Planned Parenthood hablaban sobre la venta de tejido de fetos abortados a investigadores y médicos. La organización aseguró que las imágenes fueron editadas a propósito para llevar a conclusiones erróneas.

"Es un grupo de gente que es terrible, todos esos videos que hemos visto con algunos de ellos diciendo que van a vender partes de bebés como si hablaran de un vehículo. Hay mucha gente que está descontenta sobre eso", dijo Trump al respecto.

Ayer trascendió que el autor del tiroteo, Rober Lewis Dear, pronunció comentarios antiabortistas en el interrogatorio policial, pero las autoridades aseguran que es pronto para confirmar el móvil del ataque.

El segundo en los sondeos republicanos, el neurocirujano retirado Ben Carson, llamó ayer a que "ambos lados bajen el tono" en sus posiciones sobre el aborto y consideró que el tiroteo en la clínica fue un crimen de odio. "No hay duda de que la retórica del odio es algo que va en detrimento de nuestra sociedad, independientemente de donde venga, si de la izquierda o la derecha", dijo Carson a la cadena ABC. Ni el senador por Florida Marco Rubio ni el exgobernador de Florida Jeb Bush habían opinado hasta el momento.

Agencias EFE y AFP