13 de mayo 2011 - 00:00

EE.UU.: clima condiciona precios de granos y retrasa la siembra

Para la campaña de maíz, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta una producción de 343 millones de toneladas, con rendimientos promedio de 9.960 kilos por hectárea.
Para la campaña de maíz, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta una producción de 343 millones de toneladas, con rendimientos promedio de 9.960 kilos por hectárea.
El mercado climático de Estados Unidos se va instalando con fuerza, condicionando las cotizaciones del mercado de Chicago, referencia directa de esta tendencia. Los avances en la implantación de los cultivos de verano siguen bastante retrasados por culpa del clima.

El Departamento de Agricultura de ese país (USDA) informó el lunes que la actividad de siembra del cultivo de maíz llegaba a cubrir un 40% del área, comparado con el 13% de la semana anterior, el 80% del año pasado y el 59% del promedio de las últimas cinco campañas. El maíz que se encuentra emergiendo alcanza al 7%, comparado con el 5% de la semana anterior, el 36% del año pasado y el 21% del promedio.

Aunque el avance sigue siendo lento, la actividad desarrollada en este sentido en la última semana fue significativa y, buen clima mediante, las condiciones se podrían normalizar en un par de semanas más.

En cuanto al cultivo de soja, el área implantada alcanza un 7%. Hasta la semana pasada no se había informado ningún avance de siembra y el año anterior a esta altura esta actividad llegaba al 28%. El promedio histórico de siembra para esta fecha es del 17%.

Las materias primas transitaron su peor momento desde 2009, con una importante y masiva liquidación de posiciones por parte de los fondos de materias primas. Los productos más afectados fueron el petróleo y los metales preciosos, aunque cabe reconocer que el movimiento erosionó una buena parte de las utilidades que los granos habían acumulado en los últimos meses.

El factor que desencadenó la liquidación fue la renovada firmeza del dólar, que así como en su derrotero bajista estimuló las compras de materias primas, su fortaleza las detrae. El Dollar Index, que mide la relación entre una canasta de monedas y la divisa norteamericana, registraba hasta hace poco su nivel más bajo desde julio de 2008, punto desde el cual logró una marcada recuperación.

También tuvieron influencia en la caída de las materias primas varias recomendaciones de especialistas que aconsejaron alivianar o liquidar tenencias en commodities, que acumulaban en sus carteras mejoras apreciables.

La corrección del índice general de materias primas fue importante y ahora habrá que ver el comportamiento del resto de los factores macroeconómicos para definir si este movimiento fue solamente una corrección en un mercado alcista o, por el contrario, el comienzo de un repliegue de mediano plazo en las cotizaciones de estos productos.

Los precios de los alimentos permanecieron sin cambios en el curso del mes de abril, según el relevamiento mensual que elabora la FAO. Este organismo anunció recientemente que el índice que mide esta tendencia sufrió ligeros cambios en relación con el mes de marzo, aunque se sitúan un 36% por encima de los que se registraban un año atrás.

Mientras que los precios de los cereales se fortalecían en un 5,5%, las cotizaciones de otros alimentos, como el azúcar y los productos lácteos, registraron bajas del 7% y del 2,4% respectivamente. También el aumento en el flujo de las exportaciones de arroz, el cereal más extendido del mundo, contribuyó a mantener los precios calmos.

En el mes, las mejoras más destacadas fueron las del maíz, con una suba del 11%, y la del trigo, que acumuló en este período un 4%. Los precios de los cereales acumulan un 71% en relación con los precios que se registraban en abril de 2010.

El director comercial de mercados de la FAO, David Hallaman, confirmó que, como consecuencia de contarse con existencias finales en los niveles más bajos desde la crisis de alimentos de 2008, los altos precios continuarían en el curso de la próxima temporada.

El USDA reveló el miércoles su balance mensual de oferta y demanda, además del la primera estimación oficial de la campaña 2011/12, recientemente iniciada. Los datos de los cultivos de verano revelados no cuentan aún con la información «a campo» y la cifra se proyecta en función del área estimada y los rendimientos esperados.

Para la campaña de maíz, se proyecta una producción de 343 millones de toneladas, con rendimientos promedio de 9.960 kilos por hectárea.

La producción de soja alcanzaría los 89,4 millones de toneladas, y los rendimientos proyectados se ubicaron en los 2.920 kilos por hectárea.

El USDA estimó que la campaña de trigo llegará a 55,6 millones de toneladas, con rendimientos de 2.860 kilos por hectárea, lo que implicará una merma productiva del 7,5% respecto de la campaña anterior.

Las existencias finales de maíz y trigo en Estados Unidos resultaron ser más holgadas de lo que el mercado esperaba, lo que provocó una reacción bajista en el mercado de Chicago.

Para la Argentina, el USDA estimó que la campaña de soja alcanzará los 49,5 millones de toneladas, sin cambios en relación con lo proyectado el mes anterior, aunque el mercado aguardaba algún incremento. Las cosechas de maíz y trigo de la campaña 2010/11 también permanecen sin cambios en 22 millones de toneladas y 15 millones, respectivamente.

Con respecto a la próxima campaña 2011/12, el USDA proyecta que la Argentina producirá 26 millones de toneladas de maíz, 13,5 millones de toneladas de trigo y 53 millones de toneladas de soja.

Informe de Panagrícola

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