19 de julio 2023 - 00:00

EE.UU. dividido por un film religioso, que supera en boletería a “Indiana”

"Sonido de libertad", condenado por Hollywood, la crítica y las empresas de streaming, es un éxito en los sectores más conservadores y fieles a Trump. Lo acusan de adherir a las teorías conspirativas del movimiento QAnon.

Sonido de libertad. Jim Caviezel, que interpretó a Jesucristo en el film de Mel Gibson, es el protagonista.

Sonido de libertad. Jim Caviezel, que interpretó a Jesucristo en el film de Mel Gibson, es el protagonista.

No es de superhéroes, de aventureros ni tiene efectos especiales. El sorpresivo éxito del tórrido verano en el Norte es un thriller religioso, “Sonido de Libertad” (“Sound of Freedom”), que lleva recaudados a la fecha 85,5 millones de dólares en las salas de Estados Unidos en apenas dos semanas desde su estreno, aproximadamente seis veces su presupuesto -de 14,5 millones de dólares-. El fin de semana pasado superó cómodamente a tanques como “Indiana Jones y el dial del destino”, la nueva película de la famosa saga de aventuras. Con su versión de la historia de un exagente gubernamental que rescata niños de las garras de criminales colombianos que operan una red de explotación infantil, se pensaría que se trata de ese tipo de película que pocos verían. Pero no fue así. En cambio, las controversias que ha desata (y que le acercan más público) son múltiples.

Los conservadores se han deshecho en elogios hacia “Sonido de Libertad” por dirigirse a un sector trabajador estadounidense que, según ellos, ha sido desairado por las “élites progresistas” y “woke” de Hollywood. Los liberales, en tanto, la han llamado una herramienta de reclutamiento de la extrema derecha, que promueve la teoría conspirativa QAnon (movimiento de extrema derecha que sostiene a Donald Trump, y que participó en el ataque al Capitolio) sobre una secta de pedófilos de Hollywood y el Partido Demócrata que, supuestamente, secuestra niños y les extrae su sangre. “Lo que es casi tan interesante como la película en sí es la reacción que provoca en los principales medios de comunicación, que parecen decididos a derribarla a cualquier precio”, dijo el guionista británico Will Jordan en una crítica positiva en “The Critical Drinker”, su canal de YouTube con 1,8 millones de suscriptores. “Quiero decir, uno pensaría que una película que arroje luz sobre la pesadilla oculta de la trata infantil sería una causa bastante admirable y digna de apoyo”, agregó.

Rodada en 2018 con fondos de inversionistas mexicanos, la película cuenta la historia del ex agente especial de Seguridad Nacional estadounidense Tim Ballard (interpretado por Jim Caviezel, el mismo actor que hizo de Jesucristo en el film de Mel Gibson), quien en 2013 comandó la “Operación Ferrocarril Subterráneo” para rescatar a niños de traficantes de una red de explotación sexual. El largometraje se ha convertido en una bandera para figuras de la derecha estadounidense, desde el canadiense Jordan Peterson al comentarista político y locutor Ben Shapiro, pasando por el ex presidente Donald Trump, quien hoy presentará el film en su club de golf de Nueva Jersey.

Originalmente programada para ser estrenada por los estudios 20th Century Fox, el acuerdo fue cancelado cuando Disney compró el estudio en 2019, allanando el camino para que Angel Studios se hiciera cargo. Tampoco la aceptaron las principales plataformas de streaming, como Netflix o Amazon. “Recibimos mensajes de todo el país sobre cines repletos, entradas agotadas y espontáneas ovaciones de pie para la película en numerosos lugares”, comentó Brandon Purdie, jefe de distribución de Angel Studios. “Ver esta película se ha convertido en una necesidad, gracias al increíble boca a boca”, añadió.

Pero la película ha sido criticada por caracterizar de manera diferente el problema de la trata de personas y por la controversia que rodea a Caviezel. Ese devoto católico, de 54 años, asistió a varios actos de QAnon y promovió la teoría de conspiración que asegura que las redes de tráfico de menores drenan la sangre de sus víctimas para obtener la hormona adenocromo, un supuesto elixir que actúa contra el envejecimiento. Las críticas al film, coprotagonizado por la ganadora de un Oscar (1995) Mira Sorvino, enfrentó a medios tradicionales con el público cinematográfico. Audiencias que, mientras le otorgan una puntuación perfecta del 100%, los críticos la destruyen. En medios como Variety, The New York Times y The Guardian, las reseñas fueron mayormente negativas y en ellas se la calificó de “afín a QAnon” o simplemente de aburrida. “Saber que miles de adultos asimilarán ‘Sonido de Libertad’, este sueño febril de los justicieros, y saldrán pensando que están mejor informados sobre una crisis de la civilización oculta... bueno, es profundamente deprimente”, consideró la revista Rolling Stone.

Usuarios de las redes sociales han acusado a AMC, la principal cadena cinematográfica de los EE.UU., de interrumpir a propósito las proyecciones del film tras las acusaciones de que la aviva las teorías conspirativas de QAnon. Las denuncias incluyen la cancelación de proyecciones por parte de AMC y la interrupción de los horarios de proyección con dificultades técnicas y aire acondicionado estropeado.
“Lamentablemente, los teóricos de la conspiración están extendidos en Estados Unidos. Se difunde tanta información basura”, escribió un vocero de AMC en Twitter. “Más de un millón de personas han visto ‘El sonido de la libertad’ en los cines AMC en sus primeros días de exhibición. Más que en cualquier otra cadena de cines del planeta. Sin embargo, la gente afirma falsamente lo contrario. Es tan extraño”. El día de su estreno, el 4 de Julio, día de la Independencia, recaudó 14,2 millones de dólares, y otros 18,2 millones de dólares entre el viernes y el domingo, suficientes para situarse tercera en la taquilla nacional. Fue una de las mayores aperturas de los últimos tiempos para una película basada en la fe, según Comscore, que cuenta “Jesus Revolution” dirigida por Kelsey Grammar (debut de 15,8 millones de dólares), “Breakthrough” de 2019 con Chrissy Metz (debut de 11,2 millones de dólares) y el drama musical de los hermanos Erwin de 2018 “I Can Only Imagine” (debut de 17,1 millones de dólares) como otras de las mejores recaudaciones para películas que se dirigen a audiencias religiosas.

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