8 de febrero 2013 - 00:00

EE.UU.: escándalo en Senado al comparecer candidato a la CIA

ä Washington - John Brennan, el elegido por el presidente Barack Obama como próximo director de la CIA, defendió ante el Congreso la criticada política del Gobierno de Estados Unidos de usar “drones” para atacar terroristas y aseguró que tales operativos sólo se llevan a cabo bajo un “riguroso” seguimiento de la ley y como “último recurso”, al tiempo que se desligó de los mecanismos de tortura, en una sesión marcada por la tensión y las constantes interrupciones por las protestas del público.“
ä Washington - John Brennan, el elegido por el presidente Barack Obama como próximo director de la CIA, defendió ante el Congreso la criticada política del Gobierno de Estados Unidos de usar “drones” para atacar terroristas y aseguró que tales operativos sólo se llevan a cabo bajo un “riguroso” seguimiento de la ley y como “último recurso”, al tiempo que se desligó de los mecanismos de tortura, en una sesión marcada por la tensión y las constantes interrupciones por las protestas del público. “
Washington - John Brennan, el elegido por el presidente Barack Obama como próximo director de la CIA, defendió ante el Congreso la criticada política del Gobierno de Estados Unidos de usar "drones" para atacar terroristas y aseguró que tales operativos sólo se llevan a cabo bajo un "riguroso" seguimiento de la ley y como "último recurso", al tiempo que se desligó de los mecanismos de tortura, en una sesión marcada por la tensión y las constantes interrupciones por las protestas del público.

"El presidente ha insistido en que cualquier acción que tomemos debe estar legalmente fundamentada,
estar profundamente basada en inteligencia y debe contar con la apropiada aprobación del proceso antes de que cualquier acción sea contemplada", aseguró Brennan durante la audiencia de confirmación en el Capitolio.

Así respondió cuando fue interrogado por el controvertido uso de aviones no tripulados (drones) para atacar objetivos terroristas. En su calidad de asesor presidencial en Seguridad Nacional y Antiterrorismo, Brennan fue el principal arquitecto de la política de ataques no tripulados llevada a cabo por el Gobierno de Obama y que sobre todo en los últimos días ha sido fuertemente cuestionada por nuevas filtraciones sobre esta práctica.

La audiencia comenzó con sobresaltos debido a las protestas visiblemente coordinadas de varios manifestantes que interrumpieron la sesión en repetidas ocasiones con gritos de "asesino" y en contra de la CIA. Tras varias advertencias, la presidenta del Comité, la senadora demócrata Dianne Feinstein, ordenó el desalojo temporal de la sala antes de que Brennan pudiera continuar con su testimonio inicial.

Brennan reconoció que "algunas de las actuales políticas y operaciones antiterroristas" del Gobierno -en referencia sobre todo al uso de los drones- provocaron un "amplio debate" tanto en Estados Unidos como en el extranjero y aseguró ser un "fuerte impulsor" de este debate.

Sin embargo, lamentó lo que calificó de "falsa impresión" de la opinión pública acerca de que este tipo de ataques son "actos de venganza" en vez de lo que, subrayó, constituyen: una acción "de último recurso para salvar vidas cuando no existe ninguna otra alternativa o no queda ninguna otra acción para mitigar esa amenaza". "La gente está reaccionando a muchas falsedades", lamentó en referencia a las propias protestas que interrumpieron su comparecencia.

Estas explicaciones pueden no ser suficientes para despejar las dudas que el uso de los drones ha despertado entre algunos senadores, tanto demócratas como republicanos. La Casa Blanca, en un gesto muy infrecuente, puso el miércoles en manos de los miembros del comité de Inteligencia el memorando secreto elaborado por el Departamento de Justicia que posee los argumentos en los que se sostiene la utilización de esta tecnología.

Brennan fue sometido a un difícil interrogatorio en el Senado, pero quizá no tanto como para impedir su confirmación. El uso de los drones, en última instancia, está justificado por el desafío que Al Qaeda sigue representando para Estados Unidos, sus ciudadanos y sus intereses.

Por controvertido que resulte ese método, no es fácil que la mayoría de senadores prefiera dejar al país inerte ante el terrorismo o sean capaces de ofrecer mejores alternativas. Muchos de esos senadores, por otra parte, respaldaron en su momento los métodos antiterroristas del Gobierno de George W. Bush, cuya legalidad era mucho más discutible que los drones.

No es la primera vez que Brennan aspira a dirigir la CIA, donde comenzó su carrera hace más de tres décadas y para la que trabajó durante 25 años. Obama ya había planteado su nombramiento al comienzo de su primer mandato, algo que sin embargo se vio frustrado por acusaciones que le atribuían haber tolerado las torturas en los interrogatorios de sospechosos de terrorismo en su trabajo en la CIA, algo que negó rotundamente. Ayer, al referirse a técnicas como el ahogamiento simulado, las calificó como una práctica "censurable" y "contraproducente".

"Es algo que no debería haber sido empleado nunca y que, de ser confirmado yo, no volverá a suceder", aseveró.

Sin embargo, reveló no haber intentado detener estas prácticas.

"No di ningún paso para detener el uso de la CIA de ese tipo de técnicas. No estaba en la cadena de mando de ese programa", dijo Brennan en la audiencia. "Expresé mis objeciones a algunos colegas" sobre esas técnicas, destacó. "Pero no intenté detenerlo, porque era algo que era hecho en otra parte de la agencia y otras personas tenían la autoridad. Era algo dirigido por el Gobierno de ese momento", se desligó.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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