9 de enero 2018 - 00:00

EE.UU. expulsará a El Salvador a 250 mil inmigrantes

Dio por concluido el refugio que les dio tras los terremotos de 2001. Muchos tuvieron hijos en el país de acogida y temen por su futuro. Trump avanza con el cierre de fronteras.

Washington - El Gobierno de Donald Trump dejará sin protección migratoria a más de 250.000 salvadoreños a partir de septiembre de 2019, fecha para la que deberán haber abandonado EE.UU. si no han obtenido otra vía de regularización, pese a que la mayoría vive en el país desde hace al menos veinte años.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció ayer su decisión de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) otorgado en 2001 a los salvadoreños que estaban en Estados Unidos tras los devastadores terremotos de enero y febrero de ese año.

El TPS es un programa de protección humanitaria: otorga permisos temporales de residencia y trabajo a ciudadanos de países con condiciones extraordinarias, como conflictos armados o naturales. La idea es que puedan estar seguros en Estados Unidos hasta que las condiciones en su país permitan su regreso.

Los salvadoreños son el mayor grupo beneficiario de esa protección, que hasta ahora se había renovado en once ocasiones.

El Gobierno justifica la decisión en que "ya no existen las condiciones originales causadas" por los sismos, la razón por la que se otorgó esta protección a un total de 263.282 salvadoreños hasta finales de 2016.

"La incapacidad temporal de El Salvador para la vuelta adecuada de sus nacionales tras el terremoto ha sido abordada", sentenció el DHS en un comunicado.

Preguntado por si se consideraron los altos niveles de violencia y pobreza en el país centroamericano a la hora de tomar la decisión, la razón que alegaban los activistas para pedir su prórroga, un vocero de ese organismo subrayó que sólo se tuvieron en cuenta los aspectos por los que se concedió el TPS y ningún otro.

El portavoz insistió en que el período de 18 meses permitirá a los afectados "preparar su partida" a su país de origen o buscar otra manera de quedarse en Estados Unidos de manera legal.

La organización proinmigrante UnidosUS (antes La Raza) urgió hoy en un comunicado al Congreso a dar "una solución a este error".

Destacados congresistas como el republicano Mario Díaz-Balart y el demócrata Luis Gutiérrez, así como los senadores demócratas Bob Menéndez y Tim Kaine condenaron rotundamente la decisión del Gobierno y pidieron una respuesta del Capitolio.

El 7 de noviembre pasado, el DHS ya había decidido no renovar el TPS para unos 5.300 ciudadanos nicaragüenses, protegidos en Estados Unidos desde que el huracán Mitch arrasó su país en octubre de 1998. Poco después, el 20 de noviembre el DHS hizo lo mismo con la protección para unos 59.000 haitianos, en su mayoría sobrevivientes del terremoto de 2010.

Los 2,8 millones de salvadoreños que viven en Estados Unidos enviaron a El Salvador en 2016 un total de 4.576 millones de dólares en remesas, la cifra más alta en la historia del país centroamericano y que representa el 17,1 % de su producto interno bruto.

Aunque el TPS fue otorgado por los terremotos de 2001, dio protección migratoria a otros nacionales que habían llegado décadas antes huyendo de la guerra civil y sus consecuencias.

La decisión abre un escenario de enorme incertidumbre para decenas de miles familias de salvadoreños que eran beneficiarias del TPS y tuvieron hijos en Estados Unidos, de forma que estos últimos son ciudadanos estadounidenses.

Pese a las quejas de los afectados, el Gobierno de El Salvador le dio un cariz positivo al anuncio.

"La administración del presidente Salvador Sánchez Cerén considera que esta decisión constituye un reconocimiento al aporte de nuestros compatriotas que cuentan con dicho beneficio migratorio, al ser en ese país una importante fuerza laboral", declaró la presidencia en un comunicado.

"El Gobierno salvadoreño manifiesta su agradecimiento al Gobierno de los Estados Unidos por este anuncio, el cual reafirma los fuertes lazos de amistad y de cooperación que mantienen como socios históricos", destacó la nota.

El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, destacó que su país obtuvo un plazo mayor que otras naciones, como Nicaragua y Haití, que recibieron 12 meses de gracia antes de finalizar su TPS.

Agencias AFP y EFE