Después de un 2015 azaroso y poco firme en el sector, las subastadoras top (Sotheby’s, Christie’s y Phillips) dejan entrever ahora un cierto optimismo ante el ejercicio que se abre en el nuevo año.
Donald Trump y wilbur ross. El futuro secretario de Comercio es un millonario coleccionista de arte, lo cual ha generado una buena señal en el mercado.
Para predecir o especular el comportamiento del mercado del arte en el año que recién empieza, los especialistas analizan diferentes variables. Las bases son que 2016 ha sido un año extraño e inquietante, y todo indica que el actual también lo será.
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Marion Maneker, de Art Market Monitor, aseguró que "el mercado del arte en 2016 bajó principalmente porque un pequeño número de obras de muy alto precio no se vendió como en 2015, y eso redujo el volumen general". Como dato positivo contrapone que "los más ricos de la economía mundial seguirán acumulando más dinero del que pueden consumir, y ese dinero buscará un refugio seguro, el arte especialmente, si la inflación sigue erosionando su valor".
Edward Helmore, corresponsal en Nueva York del diario británico The Guardian, señaló que "en 2016, el mercado del arte tuvo lo que supuestamente deseaba, es decir, parte de la espuma especulativa que salió de la cima del mercado financiero, aliviando los temores de que una burbuja estallara y dañara la industria. Pero también recibió gran parte de lo que no pronosticó ni deseó: una caída de 30% en el volumen general del mercado, una serie de disputas de alto perfil, acciones judiciales y cuestiones de autenticidad que resultaron en pagos sustanciales, y una disminución en el interés de compra de los coleccionistas en algunas ferias de arte, que algunos leen como un enfriamiento en la franja superior del negocio del arte contemporáneo".
Las grandes casas de subastas, Christie's, Sotheby's y en menor medida Phillips, también han sufrido cambios sustanciales en sus modelos de negocio. Thad Smith, CEO de Sotheby´s, mostró sin embargo su optimismo por "las ventas en las subastas de noviembre, que resultaron inesperadamente altas tras la elección de Donald Trump. lo que mejoró considerablemente el ánimo de los operadores". Esto lleva al segundo factor -y tal vez el de mayor impacto- que es el interrogante que genera la existencia de un nuevo presidente, controversial en EE.UU. y el mundo, sobre una industria que depende en gran medida del humor de los ricos de nivel cultural elevado. Nadie conoce la respuesta, pero es un tema prioritario para galeristas y subastadores en este año nuevo.
Scott Reyburn, columnista de mercado de arte de "The New York Times", contó que "las políticas especificas a las excenciones tributarias para apoyo al arte y donaciones a museos todavía no se han decidido, pero los compromisos declarados de Trump de reducir los impuestos y la regulación, así como negociar mejores acuerdos comerciales e invertir en infraestructura, han ayudado a que el promedio del índice bursátil Dow Jones subiera a 19.8 puntos al cierre de la sesión de diciembre 28, alrededor del 8,2 por ciento de aumento desde el 8 de noviembre".
Esta suba crea optimismo en el mundo del arte, ya que los coleccionistas podrían tener más dinero para gastar, más aun si sumamos a esto el hecho de que el nuevo presidente ha designado a Wilbur Ross, millonario coleccionista de arte, como secretario de comercio, y a Steven Mnuchin -hijo multimillonario del importante comerciante de arte de Nueva York Robert Mnuchin- designado Secretario del tesoro.
A pesar de estos signos supuestamente alentadores, lo que preocupa son las derivaciones que pudieran tener las reducciones en las ventajas impositivas, ya que el Centro de Política Tributaria en Washington señala que el presidente entrante planea reducir los beneficios fiscales de las donaciones de caridad, que podrían incluir la donación de arte a los museos: "En ese caso, y si la reducción es significativa, podría tener un efecto negativo sobre el deseo de donar de los coleccionistas" dijo Howard Rachofsky, quién prometió donar su importante colección al Dallas Museum of Art.
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