La entidad alemana fue acusada de mover dinero a través del sistema financiero de Estados Unidos en nombre de entidades incluidas en una lista negra desde al menos 2002 y 2008, removiendo información de identificaciones que de otra manera habrían ayudado a evitar las transacciones.
Los fiscales también encontraron que el banco con sede en Fráncfort no cumplió con las leyes de Estados Unidos que requieren detectar e informar operaciones sospechosas en una investigación derivada de un escándalo contable de la japonesa Olympus Corp. Fiscales de Estados Unidos y de Nueva York acordaron aplazar por tres años la presentación de cargos criminales contra el banco, siempre que el prestamista se atenga a los términos de sus acuerdos.
| Agencia Reuters |


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