"El control racial por las fuerzas del orden no es sólo malo sino profundamente desafortunado e ineficaz, ya que desperdicia nuestros preciosos recursos y socava la confianza popular", subrayó Holder, de acuerdo con un comunicado del Departamento de Justicia. "Con esta nueva etapa, damos un paso mayor e importante hacia una Policía eficaz", agregó.
Con excepción del control de fronteras o de una amenaza para la seguridad nacional, la Policía tendrá prohibido pedir la identificación o interrogar a una persona en función de la raza, etnia, nacionalidad, religión, sexo u orientación sexual.
Los controles de identidad "de rutina" en las calles no deberán estar motivados por estos aspectos, a no ser que las personas estén implicadas en "un acto criminal, una red u organización criminal, una amenaza para la seguridad nacional o una operación autorizada por los servicios secretos".
La reforma, explicó Holder, "se acompaña de un mejoramiento de la formación, de la supervisión y de la responsabilidad de las fuerzas del orden a través del país, con el fin de que los actos aislados de discriminación no empañen el trabajo ejemplar efectuado cada día".
Bajo la primera presidencia de un afroamericano en la historia del país, Holder, también negro, había prometido actuar tras una serie de recientes intervenciones policiales que quedaron impunes y que llevaron a la muerte de jóvenes negros por parte de policías blancos en Ferguson (Misuri), Nueva York, Cleveland (Ohio) y Phoenix (Arizona).
Por su parte, el fiscal general del estado de Nueva York dijo ayer que solicitó al gobernador, Andrew Cuomo, una orden ejecutiva temporal para poder investigar los homicidios cometidos por policías en los que las víctimas fueron civiles desarmados.
Schneiderman afirmó ayer que era necesario tomar medidas para hacer frente a una "crisis de confianza" en el sistema de justicia penal, crisis iniciada por varios casos de absolución de agentes que asesinaron a negros que no estaban armados gracias a veredictos de gran jurado, como lo ocurrido con el neoyorquino Eric Garner que fue estrangulado por un oficial durante su arresto por supuesta venta ilegal de cigarrillos.
"Nada podría ser más importante para el público y los agentes de policía que trabajan incansablemente para mantener la seguridad, que actuar de inmediato para restaurar la confianza en nuestras comunidades", agregó.
Ayer a la madrugada se registraron nuevos enfrentamientos entre los manifestantes contra la discriminación racial y el gatillo fácil en Berkeley, California, donde además hubo saqueos a comercios.
En Nueva York, se mantienen pequeñas concentraciones pacíficas mientras que los movimientos sociales organizan una gran marcha hacia Washington D.C para el jueves próximo.
| Agencias AFP, Reuters y ANSA |


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