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EE.UU. y Surcorea amenazan con una respuesta bélica al régimen del Norte
Soldados surcoreanos toman posiciones en un puesto de guardia en la zona desmilitarizada que divide en dos a la Península de Corea. Un reciente acto de agresión del régimen de Pyongyang incrementó la tensión en la zona.
El vocero del Departamento de Defensa de EE.UU., Bryan Whitman, dijo que las maniobras militares que se harán «en un futuro próximo» tienen como objetivo mejorar la capacidad de los dos países de detectar la presencia de submarinos enemigos y bloquear el paso de naves con carga nuclear.
El navío Cheonan, de 1.200 toneladas, se hundió el 26 de marzo con 46 marinos a bordo cerca de la frontera con Corea del Norte por un torpedo disparado desde un submarino norcoreano, según las conclusiones de un equipo de expertos de cinco países. Fue una de las peores tragedias navales en la historia de Corea del Sur.
El anuncio supone la respuesta más dura de EE.UU. a las crecientes tensiones entre la Corea democrática, aliada de Occidente, y la que vive sumergida bajo el inefable régimen de Kim Jong Il, que apura un amenazante plan nuclear.
El hundimiento del buque surcoreano es el peor incidente entre ambos países en la disputada frontera marítima del Mar Amarillo (Mar Occidental) desde el fin de la guerra de Corea (1950-1953), que terminó con un armisticio y no con tratado de paz.
Pruebas
Ayer, el secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, dijo confiar en que el Consejo de Seguridad del organismo adopte «medidas apropiadas» en respuesta al ataque. Ban dijo que las pruebas de la responsabilidad norcoreana en el torpedeo del navío son «abrumadoras» y que comparte la «condena generalizada» a las acciones de Pyongyang.
En respuesta a la agresión, el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, anunció el bloqueo de todo comercio con su vecino del norte, al que negará además el paso marítimo por sus aguas territoriales. Seúl exigió además disculpas «inmediatas» al régimen comunista.
Según expertos surcoreanos, el bloqueo dispuesto le generará una pérdida de unos u$s 200 millones a Corea del Norte, país aislado del mundo que atraviesa una grave crisis económica. Un ensayo muclear llevado a cabo hace un año había generado otras represalias comerciales.
Corea del Sur, no obstante, mantendrá el complejo industrial conjunto de Kaesong, en territorio norcoreano, donde un centenar de empresas surcoreanas utilizan mano de obra del país comunista.
Lee, que llegó al poder en 2008 con una política de mano dura contra Pyongyang, advirtió: «Ejerceremos inmediatamente nuestro derecho a la autodefensa si nuestras aguas territoriales, espacio aéreo o territorio son violados».
En Washington, el Gobierno de Barack Obama «ha dado órdenes a sus mandos militares para que se coordinen estrechamente con sus pares surcoreanos para garantizar que están preparados e impedir futuras agresiones».
Apoyo militar
Así consta en un comunicado emitido por la madrugada, en el que la Casa Blanca expresa su «inequívoco» apoyo militar a la defensa de Corea del Sur. «Las medidas que ha anunciado hoy (por ayer) la República de Corea son completamente adecuadas», indicó el portavoz Robert Gibbs, quien agregó que Seúl «puede seguir contando con el completo apoyo de EE.UU., como el presidente Obama ha dejado claro», según el comunicado.
Estados Unidos cuenta con 28.500 soldados desplegados en Corea del Sur, como un legado de la Guerra Fría.
Un jugador clave en el escenario coreano es China. De visita en Pekín, la secretaria estadounidense, Hillary Clinton, pidió al régimen chino su apoyo en el conflicto.
«El Gobierno chino está comprometido a promover la paz y la estabilidad en la península coreana», respondió el vocero de la Cancillería Ma Zhaoxu. «Esperamos que los países afectados ejerzan contención», agregó Ma.
China posee poder de veto para imponer sanciones desde el Consejo de Seguridad de la ONU, pero evita tensar la cuerda porque teme desestabilizar a Kim, quien se ve cada vez más débil mientras intenta asegurar la posición de su hijo menor como sucesor de la dinastía familiar que ha regido el Estado por más de 60 años.
Agencias EFE, AFP, DPA y Reuters


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