La consultora advirtió que la tendencia continuará durante 2019, por lo que el ingreso se ubicaría un 9%por debajo de las elecciones de 2015.
Por efecto directo de la devaluación, el salario real registrado caerá casi el 6% durante el año y la perspectiva continuará a lo largo del año próximo, según un informe de la consultora Ecolatina. De acuerdo con esas estimaciones, si las proyecciones se cumplen, el salario real formal se ubicaría un 9% por debajo de las elecciones de 2015.
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El estudio indica que durante la primera mitad del año, el salario real de la economía se redujo en promedio 1% en la medición interanual.
Esta dinámica se explica por la pérdida del 1% interanual de los empleados privados registrados y del 2,4% en los trabajadores del sector público.
"A contramano, los trabajadores no registrados -quienes mostraron la peor performance en los primeros seis meses del año- obtuvieron una mejora en términos reales del 1% en el primer semestre", indica el informe.
Esta mejora fue producto del fuerte avance registrado en el último trimestre de 2017 (5,7% interanual en términos reales), agrega.
El salto de 35% del tipo de cambio en agosto va a acelerar la inflación en lo que resta del año, reforzando el reclamo de reapertura de paritarias de los trabajadores para evitar que sus ingresos queden muy rezagados frente a alza de precios, advierte Ecolatina.
"Sin embargo, la profundización de la recesión moderará la demanda de ajuste salarial de los trabajadores privados (registrados e informales) producto de un creciente temor al desempleo", advierte en su estudio la consultora.
Por su parte, el endurecimiento de la meta fiscal (que llegaría al equilibrio primario en 2019) y la transferencia de varios gastos a provincias y municipios acotan significativamente el margen de negociación de los empleados públicos, indica.
"Sin reapertura generalizada de paritarias, el salario real podría caer en promedio más del 12% interanual en el segundo semestre. Dado que dicha contracción del poder adquisitivo sería muy nociva para el consumo interno, acrecentaría la conflictividad social y minaría la imagen pública del gobierno, el Ejecutivo tiene incentivos para apoyar la reapertura de las paritarias", considera.
Agrega que "pese a los ingresos adicionales conseguidos (sumas fijas, aumentos o adelantamiento de subas), el salario real de los trabajadores formales caería en promedio 10% durante la segunda mitad de 2018".
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