21 de enero 2009 - 00:00

Efecto dominó nos arrasó

Un retorno traumático al circuito completo, en un día tan especial para la vida de Estados Unidos. Y que resultó ser también especial, en el reverso, referido al marco que le ofreció Wall Street a su nuevo presidente. Aunque más no fuera para mantener las apariencias, se podía suponer un mercado sobrio -si no alcista- yendo en dirección a la esperanza de la gente. Pero, se trató de una rueda terrible, donde el Dow Jones estaba cayendo en torno de un 3,5% al instante de cerrar Buenos Aires.

El Bovespa, concluyendo en caída libre del 4%, resultaba otra ficha del «dominó» negativo que prevalecía en todas partes. Y la última de las fichas, la más austral, terminó haciendo más ruido todavía. Porque el Merval amplió el sufrimiento, hasta rozar un 6% de descenso y en rueda de desarrollo inapelable. Estaba cantado el destino, sólo había que apostar a cuánto llegaría el derrape. El índice tuvo un máximo de «1.107», fugaz y cercano al cierre anterior, para después aterrizar haciendo coincidir el mínimo con la marca de clausura.

Solamente «1.044» puntos, prendiendo «alerta amarilla» y viendo tan de cerca nuevamente la frontera inferior de los «1.000» puntos.

Pudiéndose sacarse de encima culpas propias, visto el entorno mundial, igual fue llamativa una baja mucho más acentuada en nuestro índice. Señal de la debilidad defensiva que parte de las carencias en órdenes, traducido ayer con unos $ 32 millones de efectivo (la mitad en la plaza de Tenaris). El índice tuvo también a esta acción como «dinamitera» del promedio, el caer un 7,5 por ciento y siendo la tercera mayor baja, de un total de «45» títulos en tal signo. Sólo «6» con aumentos, dejando el testimonio final de tierra arrasada en el día de asumir Obama. Y la Bolsa, en día «negro».

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