Efecto manada: unidad PJ como una táctica antifuga

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El último refugio de invicto electoral K, el conurbano sur, reapareció ayer junto a Julio De Vido para, en un mano a mano como hacía tiempo no tenían, entregarse a la gimnasia de los alineamientos y las promesas.

El peronismo "de la Tercera", portador de victorias cuando el resto de la provincia salió perdidoso -ocurrió en 2009 y en los dos turnos de 2013- desfiló ayer ante De Vido y José López como parte de una coreografía puntual: mostrar la unidad de la región, sin deserciones (salvo la de Darío Giustozzi el año pasado) como remedio contra las fugas.

La unidad opera en la variable del PJ del conurbano sur como un "efecto manada" que permite (hasta ahora) evitar que caciques corran a los brazos de Sergio Massa.

Ayer, ante De Vido, el pleno de la sección volvió a mostrarse alineado con Cristina de Kirchner encabezado por Julio Pereyra, alcalde de Varela y titular de la FAM -que el viernes pasado estuvo con el ministro- y Fernando Espinoza, matancero y jefe del PJ bonaerense, además de Francisco "Barba" Gutiérrez (Quilmes), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Darío Díaz Pérez (Lanús), Patricio Mussi (Berazategui) y, entre otros, Fernando Gray (Echeverría).

Por inercia, como si se resistiese a dejar de ser intendente, el diputado Martín Insaurralde -con licencia en Lomas de Zamora- compartió la mesa junto a su sucesor, Santiago Carasatorre.

De Vido les prometió reforzar este año el envío de fondos para obras como parte del plan Más Cerca y les pidió, en una versión puntual del plan Precios Cuidados, que los municipios hagan controles en el rubro de materiales de la construcción.

Reaparición

El ministro de Planificación volvió, como reflejó este diario la semana pasada, a resaltar en la galaxia K a partir de las reuniones con intendentes bonaerenses. La semana pasada, además de Los Oktubres, recibió a los caciques de la Primera que se mantienen leales. De ese pelotón, encabezado por Alberto Descalzo, participó Stella Maris Giroldi, de Campana, que ayer lanzó una ráfaga de críticas al programa Precios Cuidados. Sus palabras pueden leerse como el anticipo de su mudanza hacia el Frente Renovador, sobre todo luego del salto de Raúl Othacehé, uno de los protector del matrimonio Varela-Giroldi.

La junta de intendentes con De Vido y el secretario de Obras Públicas José López sirvió, luego, para que Espinoza invite a los demás intendentes al encuentro del PJ bonaerense el sábado en Santa Teresita, que sigue cruzado por dudas y recelos porque no está claro el objetivo del encuentro, más allá de la convocatoria que invita a la "reflexión y el debate".

Hubo, en estas horas, señales de concurrencia general -desde La Cámpora hasta el sciolismo, los randazzistas (ayer, Aníbal Pitelli salió a blandir el Randazzo presidente 2015) y el sector de Julián Domínguez, entre otros- cruzada por una advertencia: el aviso de que no haya, en particular por parte de Espinoza, un llamado que pueda interpretarse que está dirigido a Sergio Massa.

Espinoza
, para malestar de sus pares, varias veces puso al peronismo a disposición para volver a cobijar a Massa, actitud que la Casa Rosada, La Plata y el grueso de los dirigentes consideran un "error".

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