Peligra el suministro en el DF y varios estados. El Gobierno admite que la medida es “dolorosa” pero “necesaria” y afirma que no tolerará la violencia.
Descontrol. Habitantes de Allende, en el estado mexicano de Veracruz, roban combustible de una estación de servicio.
Ciudad de México - Saqueos en tiendas, bloqueos de estaciones de servicio y grandes centros de distribución, obstrucciones de rutas y furiosas protestas callejeras marcan el panorama posterior a la entrada en vigencia, el lunes último, de un aumento de los combustibles en México.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En tanto, los piquetes en varias de las rutas que unen a Ciudad de México con los estados colindantes dificultan el acceso a la capital mexicana desde ayer. La petrolera estatal Pemex habló ayer de una "situación crítica" en al menos tres estados, donde dijo no poder asegurar el suministro debido a los cortes de caminos.
Un total de 150 estaciones de servicio fueron vandalizadas en las últimas horas en seis estados del sur y el este del país, denunció Gilberto Bravo Torra, presidente del Consejo de Administración de Octanfuel, quien señaló que los estados afectados son Chiapas, Puebla, Oaxaca, Tlaxcala, Tabasco y Veracruz.
El dirigente empresarial aseguró que los ataques no solo dejan daños en sus instalaciones sino robo de combustible y un grave riesgo para la seguridad de la población.
El también presidente de la Organización de Gasolineros del estado de Veracruz explicó que tan solo en este estado del oriente de México cinco estaciones de servicio sufrieron ataques. Advirtió que, de mantenerse la situación, cerrarán 750 estaciones en el estado como medida de seguridad.
Desde el 1 de enero los precios de las naftas aumentaron entre el 14% y el 20% según el tipo de combustible, una medida que antecede a una liberalización de precios en todo el país y que desató protestas y críticas de varios sectores sociales.
En tanto, el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, criticó que el Gobierno federal haya aumentado el costo de los combustibles sin consultar a los mandatarios estaduales, al considerar que es una medida que tiene un fuerte impacto social.
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, salió ayer a refutar las críticas y aseguró que su Gobierno no tolerará "abusos" ni "tropelías" en las protestas, aunque dijo comprender el "enojo" de la ciudadanía ante una medida "dolorosa" pero necesaria.
El jefe de Estado apuntó desde la residencia oficial de Los Pinos que se trata de una decisión "difícil" pero "responsable" para mantener la estabilidad económica. "El costo de no velar por nuestra estabilidad económica sería aún más doloroso y costoso de lo que significa la medida", aseguró.
Según el Ejecutivo mexicano, en 2016 los combustibles subieron a nivel mundial un promedio del 24,5%, mientras que en México lo hicieron apenas un 3%.
Dejá tu comentario