18 de noviembre 2016 - 00:00

El BID anticipa mayor volatilidad de las monedas de la región

América Latina enfrentará una alta volatilidad de tipos de cambio en el corto y en el mediano plazo, advirtió ayer un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El organismo de crédito reveló que Argentina fue el país de la región que más devaluó en los últimos dos años con casi el 74%, seguido por Colombia (59,6%); Brasil (59,3%); México (39,1%); Paraguay (31,7%) y Uruguay (36,6%). Sin embargo, alertó que las devaluaciones por sí solas no son la solución para la recesión del comercio, que lleva cuatro años.

El BID consideró que "usar entonces el tipo de cambio como única herramienta para dar competitividad a las exportaciones de la Argentina y el resto de la región sólo llevará a las economías al fracaso en un mundo enrarecido en el que el comercio aún no ha logrado salir del pozo en el que cayó en 2011". A su vez, el desequilibrio en las cuentas corrientes ante un mercado financiero que aumentaría sus tasas de interés próximamente generaría susceptibilidad en los países, por lo que cada Gobierno deberá analizar múltiples factores antes de tomar decisiones.

En esos 23 meses, los movimientos cambiarios han provocado alteraciones importantes en los tipos de cambio reales bilaterales claves para los países de la región debido a factores como la inflación y la caída de precios internacionales o el llamado fin del "superciclo" de los commodities. En un escenario recesivo (con caída en valor, volumen y precios), los países que tienen a Brasil como principal socio comercial registraron apreciaciones reales significativas con respecto al real: Bolivia 30,9%; Uruguay 14,9%; Argentina 13,8%; y Paraguay 9%. Eso demuestra, según el informe del BID, que las economías no se vuelven más competitivas sólo con devaluar sus monedas si no atienden problemas domésticos que alteran los costos productivos, de logística e infraestructura, entre otros. Sin tener en cuenta a México, América Latina ha perdido participación en el comercio global al bajar del 4% en 1995 al 2,9% en 2015 y, en paralelo, aumentó su cuota en sectores que perdieron dinamismo global.