19 de julio 2018 - 00:00

El caso de una supuesta espía pone el dedo en la llaga

El caso de una supuesta espía pone el dedo en la llaga
Washington - Un nuevo capítulo de la controversia sobre el papel de Rusia en Estados Unidos se desarrolló ayer en Washington con la presentación ante una corte de una joven rusa acusada de buscar infiltrarse en el aparato político estadounidense.

María Butina, de 29 años (foto), fue detenida el fin de semana y es acusada de actuar como "agente no declarado de un gobierno extranjero" y de "conspirar" para infiltrarse en organizaciones políticas estadounidenses "para promover los intereses de la Federación Rusa", de acuerdo con la denuncia presentada por el Departamento de Justicia.

El anuncio de su arresto e inculpación ocurrió el lunes, pocas horas después de la cumbre entre Donald Trump y Vladímir Putin.

Por los cargos presentados, Butina se expone a recibir una pena de cinco años de cárcel.

El abogado de la joven rusa, Robert Driscoll, descartó las acusaciones y afirmó que Butina había "cooperado con diversas entidades gubernamentales desde hace meses", incluyendo una revisión de su domicilio realizada por el FBI en abril.

La joven pelirroja se había hecho conocida en el ámbito ultraconservador estadounidense como referente de una ONG favorable de las armas de fuego.

Originaria de Siberia, Butina publica frecuentemente fotos en las redes sociales en que aparece manipulando armas para denunciar la estricta regulación de acceso a las armas de fuego en su país.

Pero las autoridades estadounidenses se concentraron en los múltiples contactos que mantuvo a partir de 2015 con el poderoso "lobby" local de armas, la Asociación Nacional del Rifle (NRA), una entidad estrechamente ligada al Partido Republicano.

En las redes sociales, Butina también publicaba fotos acompañada de importantes dirigentes republicanos, incluyendo al expresidente de la NRA, David Keene, y el excandidato presidencial y gobernador de Wisconsin, Scott Walker.

En esas fotos, Butina también aparece muy seguidamente acompañada por un alto funcionario del Banco Central ruso que según la prensa estadounidense es Alexandre Torshin, un hombre cercano a Putin que es objeto de sanciones estadounidenses.

La diplomacia rusa se quejó por el arresto. "Esto se produjo con el claro objetivo de minimizar el efecto positivo" de la reunión de Helsinki, declaró en una rueda de prensa la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zajarova.

Agencia AFP

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