El Central intervino fuerte y mantuvo el dólar en $ 3,70

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El Banco Central, a cargo de Martín Redrado, salió a jugar fuerte para que el dólar no suba. Y lo consiguió. En el Forex-MAE, el principal mercado mayorista, el dólar abrió comprador. El Banco Central, secundado por el Banco Nación, a cargo de Mercedes Marcó del Pont, y el Provincia, se colocó en el lado vendedor para calmar los precios.
Cabe aclarar que las entidades oficiales colocan dólares que antes se los vendían al Banco Central. Si bien no es una caída de reservas, representa un abastecedor menos. Las reservas del Banco Central bajaron alrededor de u$s 30 millones, a u$s 46.973 millones.
A las 13, cuando el dólar llegó a $ 3,6890 y parecía que iba a superar el precio del lunes, la mesa de dinero del Central apareció en el «offer» (oferta) de los monitores con u$s 100 millones. Los compradores podían «servirse» los que quisieran, a condición de que la compra mínima fuera de u$s 5 millones. La estrategia dio resultado. Una media docena de bancos grandes compró y el dólar se aplacó y quedó en $ 3,6890 para hoy. Al final del día, el Central perdió alrededor de u$s 30 millones de reservas.
En el MEC, la plaza de los corredores de cambio, donde se abastece una parte del mercado minorista, se movieron u$s 193 millones, lo que muestra que la demanda del público sigue elevada.
En las casas de cambio, el dólar siguió a $ 3,70, pero en el «blue», el mercado marginal, los «arbolitos» lo vendieron a $ 3,77. Llamó la atención la suba del dólar «contado con liquidación», que se utiliza para evadir divisas al exterior. Esta operación se hace con bonos de la deuda y el dólar que surge es de $ 3,80.
Subas
En el mercado de futuros, donde el Banco Central vendió alrededor de u$s 50 millones en los plazos a partir de mayo y fue comprador de los plazos más cortos, ya que fin de marzo tiene tasa negativa, subieron todas las posiciones. Fin de marzo vale $ 3,6658 (+0,23%), más barato que el dólar contado. Como los cambios de decisiones del Gobierno son intempestivos y afectan a las reservas (coparticipación de retenciones, canje del Boden 2012), el Banco Central debe cambiar sus estrategias. Ahora acudió a subir gradualmente las tasas de interés. Si bien la Badlar se acerca al 12,50%, los grandes ahorristas consiguen algo más.
Esta tasa es la que hace que se mantengan el nivel de los depósitos privados. En cambio, el Gobierno, necesitado de fondos, está retirando depósitos del sistema. Las colocaciones oficiales cayeron un 10% en el último tiempo, un dato que no preocupa al Central, que está más concentrado en ver qué hacen los ahorristas privados.
Barranca abajo
En tanto, los bonos siguieron barranca abajo. Los precios no tienen piso y tienden a cero. Los títulos públicos valen menos que los bonos defaulteados antes del canje de la deuda en 2005.
El Discount en pesos, el bono que se emitió durante la presidencia de Néstor Kirchner, con Roberto Lavagna como ministro de Economía y comenzó a cotizar en abril de 2008 a $ 104, ayer cerró a $ 36, después de caer un 6%. Este bono en su nacimiento fue ponderado por el ex presidente, que elogió el canje de la deuda y criticó a los que no lo aceptaron. Los que entraron, si conservaron los bonos que les dieron, perdieron casi todo su dinero. Los que no lo aceptaron, tienen la esperanza de ganar el juicio contra la Argentina y cuentan en su poder con bonos más caro que los actuales.
El Boden 2012, el papel de referencia en dólares, bajó otro 2%. Desde el lunes de la semana pasada perdió un 15% de su valor y su renta está cerca del 70% en dólares. Es imposible que pueda haber un canje con estos valores. La recuperación del mundo sigue sin llegar a la Argentina, que continúa enredada en un conflicto con el campo que le está haciendo perder reservas y estimula la fuga de divisas.

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