El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2018 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.
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Aún no finaliza la campaña de cosecha gruesa en un contexto de elevada humedad. La campaña de soja resultó mala. Los rindes han sido bajos. Se estima un rinde promedio de 19 quintales por hectárea con el 88 % de la superficie cosechada, según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Los rangos de rinde muestran un techo en la zona costera (con suelo profundo y lluvias oportunas en el mes de febrero) del orden de 35 quintales por hectárea, y en lotes que no recibieron lluvias adecuadas de 10 qq/ha.
Para soja de segunda, los rangos van de 500 a 1800 kg/ha.
En cuanto al maíz, los rindes también son regulares, y se avanza muy lento por la elevada humedad del grano; se estima un rinde promedio de 72 qq/ha.
Al mismo tiempo ya se inició la siembra de trigo de ciclos largos, pero con muchas complicaciones en lotes planos por el elevado nivel de la napa freática. En campos de relieve quebrado se avanza más rápido. Hay preocupación por los pronósticos de lluvias para los próximos días que retrasarían la siembra por al menos dos semanas, y complicarían la aplicación de herbicidas para barbechos químicos.
Las proyecciones para la nueva campaña muestran rindes de indiferencia para siembras en campo propio del orden de 37 quintales por hectárea en trigo, de 22 qq/ha en soja de 1ª, de 17 qq/ha en girasol y de 47 quintales por hectárea en maíz.
Las proyecciones para maíz y girasol llenan más el ojo que las proyecciones de soja, que también es superada por las proyecciones de trigo. De hecho los productores apuntan a aumentar la superficie de girasol y maíz y caería la superficie del cultivo de soja.
Para siembras en campo arrendado se estimó un valor de arriendo de 9 quintales por hectárea de soja. Los rindes de indiferencia son del orden de 46 qq/ha en trigo, 28 qq/ha en soja de primera, 22 qq/ha en girasol, y 58 quintales por hectárea en maíz.
En campo arrendado las proyecciones para trigo son ajustadas. Es previsible que en campo arrendado se siembre más maíz y girasol.
Los mercados internacionales, en tanto, se están moviendo al ritmo de la evolución de los cultivos en Estados Unidos.
La campaña se inició con complicaciones por excesos hídricos, pero en las últimas dos semanas aumentó la preocupación porque dejó de llover y aumentaron mucho las temperaturas. Los patrones climáticos muestran también lluvias más erráticas. Este panorama mantiene los precios en movimiento, aunque no con alzas definidas, salvo en el trigo, ya que el cultivo de primavera está más complicado productivamente por la falta de lluvias.
El "mercado climático" en Estados Unidos seguirá operando fuerte hasta julio y agosto.
En el ámbito local hay que seguir de cerca al trigo que viene complicado en varias regiones por el exceso de humedad y los pronósticos de más lluvias.
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