13 de agosto 2009 - 00:00

El cobismo demora la fusión con radicales

Ricardo Alfonsín
Ricardo Alfonsín
La reaparición de una iracunda Elisa Carrió que no está dispuesta a votar a Julio Cobos como presidente en 2011 llevó al cobismo a posponer la fusión de bloques con la UCR en la Cámara de Diputados. Por ahora, el partido del vicepresidente, Consenso Federal (Confe), no acepta diluirse dentro del Acuerdo Cívico y Social que agrupa a radicales, socialistas y Coalición Cívica, y propone mantener su autonomía, aunque dentro de un interbloque común.

El jefe de los diputados cobistas, Daniel Katz, fue el primero en reaccionar contra Carrió al definirla como «una piedra en el zapato» del Acuerdo Cívico y Social. Por ahora, la figura que podría aglutinar a cobistas y radicales en la Cámara de Diputados es el legislador electo Ricardo Alfonsín, a quien esta fuerza opositora podría postular para ocupar la vicepresidencia primera a partir de la renovación de bancas del próximo 10 de diciembre.

Pero Alfonsín hijo también suma apoyos para quedarse con la conducción del bloque de diputados radicales, lo que significaría reemplazar al cordobés Oscar Aguad.

El bonaerense ya tiene el respaldo del presidente de la UCR, Gerardo Morales, además de muchos de sus compañeros de lista y legisladores bonaerenses, aunque en su entorno negaron que «ya esté lanzado» para ese puesto.

«Hay muchos que le piden que sea, pero lo va a definir más adelante», señalaron voces cercanas al hijo del ex presidente Raúl Alfonsín.

La idea del diputado electo es, además, «cuidar la unidad del bloque», por lo que evitará entrar en peleas internas con Aguad, quien también busca mantener el cargo al frente del ahora ampliado bloque de 44 diputados.

Ayer, desde la Coalición Cívica de Carrió salieron a responderle al cobista Katz.

El secretario general del ARI, Carlos López Iglesias, consideró que «efectivamente Carrió incomoda, especialmente porque es imposible acomodarla en una estrategia que no esté centrada en la defensa de los intereses de los más necesitados. Tendrán que reconocer también que Carrió es conducta. Su coherencia y su capacidad política les permiten a amplios sectores de la sociedad sentirse representados por ella. Les permite sentirse orientados a partir de la palabra y la acción de una dirigente que dice la verdad y que no claudica. Nuevamente hoy Carrió encarna la esperanza de poder construir un futuro mejor para todos los argentinos».

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