13 de diciembre 2012 - 20:08

El control cambiario alienta un aumento de los depósitos y el crédito

El control cambiario alienta un aumento de los depósitos y el crédito
En un año particular por los cambios de reglas de juego que sufrió el mercado cambiario, el sector bancario salió bien parado al recibir la mayor parte del fondeo en pesos. No hubo reparto de utilidades, pero la rentabilidad continuó en alza. La caída de los depósitos en dólares afectó la prefinanciación de exportaciones, que fue reemplazada por préstamos en moneda local. Las perspectivas se mantienen favorables para 2013.

El cepo al dólar generó una particular dinámica en el sistema financiero a lo largo de 2012. Resulta imposible analizar la evolución del sector sin tener en cuenta Las restricciones a la compra de dólares, que arrancaron a fines de octubre de 2011 pero se fueron endureciendo a lo largo de este año. Estas medidas condicionaron la marcha de toda la economía y también generaron un particular efecto sobre el funcionamiento de la banca.

Las complicaciones crecientes para atesorar dólares provocaron que el público, pero sobre todo las empresas, se volcaran casi de manera obligada al ahorro en moneda local. Se trata, claro, de apuestas de corto plazo, pero que le permitieron a los bancos hacerse de una importante fuente de liquidez. El resultado fue un espectacular incremento de los plazos fijos, la mayoría a 30 días. Este tipo de imposiciones creció a un ritmo superior al 50% interanual. Los últimos datos relevados por el BCRA arrojan que los depósitos a plazo al 16 de noviembre subían un 51,7% en relación con un año atrás, totalizando un nivel récord de $ 160.000 millones.

A lo largo del año se verificó un aumento gradual de tasas. La Badlar (tasa de plazos fijos mayoristas) creció hasta llegar a niveles cercanos al 16%, en línea con el aumento del dólar oficial, aunque lejos de la evolución del paralelo, que tras haber arranpuestos por el BCRA a principios de año impidieron cualquier transferencias de utilidades, algo que se prolongará, como mínimo, también en 2013.

Semejante caudal de pesos que se volcó al sistema financiero se reflejó en un creciente incremento del crédito. En realidad, el año había arrancado con una tímida evolución, con las entidades pendientes del comportamiento de los ahorristas ante las nuevas reglas cambiarias. Con el paso de los meses quedó claro que el dinero que no podía canalizarse a la compra de dólares quedaba dentro del sistema, lo que permitió mayor holgura para darle rienda suelta al financiamiento.

El año termina con subas en materia crediticia cercanas al 4% mensual. Pero hubo un condimento especial: si bien las líneas destinadas al consumo siguen siendo las más dinámicas (por ejemplo préstamos personales y tarjetas de crédito), a partir de mitad de 2012 comenzó a cobrar relevancia la línea destinada a financiar proyectos productivos.

Crédito direccionado

En realidad, fue el Banco Central el que obligó a los bancos a destinar el 5% de los depósitos del sector privado para financiar planes de inversión de las empresas. El plazo de la línea no puede ser inferior a los tres años y la tasa de interés fija no puede exceder el 15%. Aunque hay tiempo para otorgarlo hasta el 31 de diciembre, en el caso de que los préstamos sean a pymes hay plazo hasta mediados de 2013. La respuesta del sector fue inmediata y a los cuatro meses de la puesta en funcionamiento de esta nueva línea productiva, las entidades ya habían colocado la mitad de lo que requirió la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont. En total, los bancos deberán volcar unos $ 15.000 millones para este segmento.

El direccionamiento crediticio se enmarca dentro de las nuevas facultades que adquirió el Banco Central con la amplia reforma de la Carta Orgánica que el Congreso votó en marzo. Se trató de un cambio fundamental que impactó en dos áreas clave: le dio un creciente rol a la autoridad monetaria en el sistema financiero y, al mismo tiempo, aumentó ampliamente la capacidad de financiamiento al Tesoro por parte de la institución. Así, se eliminaron límites estrictos que se venían arrastrando en los últimos años, por ejemplo en lo que respecta a la relación entre la base monetaria y el nivel de reservas.

La gran incógnita hacia adelante es si el Central continuará obligando a las entidades a destinar una porción del crédito a destinos específicos. O si esta política se lleva adelante a través de un esquema de encajes diferenciados que promuevan el crédito a las pymes o a economías regionales, como ya se vislumbró en los últimos meses. No sería raro que, en realidad, se implemente una mezcla de ambas fórmulas.

Bajo nivel de morosidad

El último informe sobre bancos divulgado por el Central, correspondiente al cierre del tercer trimestre de 2012, muestra la evolución del sector a lo largo del año y ratios favorables del sistema. Estos son algunos de los más importantes:

  • El nivel de cartera irregular del crédito al sector privado se mantuvo en el orden del 1,7%, permaneciendo en dicho nivel por quinto mes consecutivo. La cobertura de la cartera irregular del sector privado con previsiones contables permaneció en niveles elevados (145%).

  • Los medios de pago electrónicos siguieron mostrando un desempeño favorable. La cantidad de transferencias inmediatas registró un aumento del 76% interanual del 141% en términos de montos. Y la cantidad de operaciones de pagos de servicios mediante débitos aumentó casi un 15%. Al mismo tiempo, se registró una caída gradual en el ratio de rechazos de cheques compensados por falta de fondos hasta ubicarse en línea con los registros del cierre de 2011.

  • En septiembre, los resultados contables del conjunto de bancos alcanzó el 3,5% del activo total en términos anualizados. Tanto las entidades públicas como las privadas mejoraron su rentabilidad acumulada, comparando con igual período del año anterior. En los primeros nueve meses del año, la ganancia obtenida por las entidades llegó a $ 8.929 millones, lo que representa una suba del 62,7% en relación con el mismo período del año anterior. Claro que esa ganancia no se puede distribuir por los nuevos requisitos de capital impuestos por el Central. En nueve meses, el sistema registró utilidades tan elevadas como las de todo 2011. En términos interanuales, el patrimonio neto del sistema se expandió un 33,1% impulsado por las ganancias contables.

    Aún cuando el incremento tanto de los niveles de depósitos como del crédito están bien por encima de la inflación y aún mucho más que la actividad económica, el sistema financiero argentino sigue estando entre los más chicos de América Latina. De hecho, el tamaño del crédito en relación con el PBI continúa bien por debajo del 20%, cuando en buena parte de la región se ubica por encima del 50% y en algunos casos hasta del 80%.


  • Este tipo de datos es lo que permite inferir que en los próximos años, más allá de la incertidumbre política o la suba del riesgo-país, continuará esta tendencia de fuerte expansión de los principales indicadores financieros. En efecto, aunque en los últimos tiempos se incrementó el nivel de endeudamiento de los individuos y las empresas, aún los ratios son bajos en relación con lo que sucede tanto en América Latina como en el resto del mundo.

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