14 de julio 2010 - 00:00

El día DT

El día DT
Los aires en Sudáfrica todavía no terminan de aquietarse y por estas latitudes, paradójicamente, empezarán a soplar los vientos; hoy se avanzará para saber si serán de cambios o de continuidad. La llegada al país de Julio Humberto Grondona el lunes 12 inició el final de la vigilia, la que comenzó en Ciudad del Cabo el sábado 3 de julio, con el triunfo de Alemania frente a Argentina por el histórico 4 a 0, que le puso fin, en cuanto a lo contractual, al ciclo de Diego Armando Maradona al frente del seleccionado argentino. Aquello que durante un tiempo se rumoreó, lo confirmaron oficialmente desde AFA hace un par de días: el vínculo de Diego se cerró juntamente con la participación celeste y blanca en Sudáfrica 2010. Sólo de palabra se había acordado que el seleccionador continúe hasta la Copa América que se organizará en nuestro país el año próximo, pero firmado, no hay nada.

Como lo había adelantado hace unos días, Grondona se había sentido profundamente desilusionado con las pocas alternativas que mostró el equipo en el encuentro de cuartos de final. En el vestuario perdedor, don Julio eligió el silencio y sólo se esforzó para convencer a Maradona para que vaya a la conferencia de prensa posterior a la eliminación. De la continuidad no hablaron nada.

Desde Sudáfrica, la semana pasada, Grondona declaró que la decisión final de la continuidad o no de Diego es del mismo Diego, en una frase que para muchos contempló un espaldarazo importante para que el 10 continúe, pero la verdad es que el camino no estaría tan allanado. Los veinte meses de convivencia Maradona - Grondona tuvieron desde el inicio, un tema urticante, en el cual nunca llegaron a ponerse de acuerdo: los ayudantes de campo del DT. Con Ruggeri sin quórum, Diego debió conformarse en la primera etapa solamente con su amigo Alejandro Mancuso (sobre el final de la eliminatoria se sumó Héctor Enrique), en el cual confía plenamente, casi como una gratitud de vida, desde la época en que Maradona ni en sueños pensaba que podría estar al frente de la Selección. El apellido de Mancuso es el blanco al cual le apuntaría Grondona, intentando que para la nueva etapa Diego tenga a su alrededor gente que le aporte desde lo táctico y lo estratégico. En los últimos meses de 2009, desde la calle Viamonte quisieron apartar de su puesto a Mancuso, pero Diego le salvó el pellejo. Hoy, con la herida del resultado final adverso del Mundial todavía sin cicatrizar, sería mucho más que una sugerencia de Grondona; se transformaría en el botón que eyecte a Maradona del banco de suplentes argentino, porque, en su interior, aunque no lo reconozca abiertamente, Julio no vería con agrado volver a darle crédito e intentaría con el tema del ayudante presionar sobre la continuidad. Será en Puerto Madero (en el hogar de Grondona) o en Ezeiza (el predio de AFA), pero casi con seguridad hoy se verían las caras. Diego, que se llamó a silencio desde que arribó a nuestro país el domingo 4, todavía no habría resuelto si seguir o no, pero difícilmente acepte que le metan mano en la conformación del grupo trabajo. Esta vez existe un ítem que genera urgencia en la decisión. El martes 27 se debe hacer oficial la lista de convocados para el amistoso del 11 de agosto ante Irlanda, compromiso asumido por AFA previamente a la participación en el Mundial.

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