El día más esperado

Edición Impresa

• Boca volvió al triunfo luego de tres derrotas consecutivas: ante Chacarita, Rosario y Colón. • Martín Palermo llegó al récord de máximo goleador del club con 220 goles. Ayer marcó dos. • Fuerte repudio al presidente Jorge Ameal.

El armario de los recuerdos tenía en un rincón el récord. Siete décadas tuvieron que pasar para que Roberto Cherro deje de estar con letras de molde en cada recopilación histórica de la vida de Boca. En otra época, en color, con más de diez cámaras televisivas y cumpliendo cada uno de los objetivos que se propuso Martín Palermo, ratificó en los números lo que todos sabíamos, es el más grande goleador vestido de azul y amarillo. Doscientos veinte goles, desde su llegada a mediados de 1997 hasta la actualidad. Tardó en llegar, pero al récord llegó ante un insípido Arsenal y como un homenaje a los buenos tiempos, con pase de Riquelme. Así, a los 9 (sí, Martín, a los nueve) Boca se puso uno a cero arriba. Dos minutos después Chávez mandaba a la red un rebote de Campestrini. Hasta ahí fue partido. Sin rival Boca logró monologar futbolísticamente porque Riquelme, incluso con algunas imprecisiones, manejó los tiempos y cada ataque del equipo que ahora dirige Pompei. Encontró laderos como Gaitán, Chávez, el chileno Medel y hasta Ibarra volvió para ser descarga cuando el 10 comenzaba a tejer las ofensivas de Boca.

Las típicas sospechas del hincha argentino pusieron la lupa en el abrazo ausente de Palermo y Riquelme, pero lo cierto es que el 10 tenía todo para ser él quien abriera el marcador, sin embargo la asistencia llevaba un claro mensaje: «Tomá el récord, Martín». La interna del goleador y Román existe pero está muy lejos de ser lo feroz que trasciende. Es más, alguno se anima a decir que es la pantalla perfecta para esconder la verdadera interna de Boca, que se vive alrededor de la comisión directiva, que parece tener una decisión tomada. Pompei no seguirá en el cargo, por más que enhebre los seis partidos hasta el final del Clausura con el mismo número de victorias. Guillermo parece haber quedado en el intento. Hoy, en carpeta quedan sólo dos nombres: Julio César Falcioni y Miguel Ángel Russo. El de Banfield ya habría comenzado a negociar su renovación, pero está en primer lugar en la consideración de los directivos. La alternativa de Russo crece desde su Libertadores de 2007 y el pulgar arriba de alguno de los referentes del plantel.

Dejá tu comentario