8 de mayo 2018 - 00:00

El dólar, un importante rebote dentro de ciclo bajista de 8 años

El dólar, un importante rebote dentro de ciclo bajista de 8 años
A comienzos del año 2017 en oportunidad de la asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos de Norteamérica, el dólar estaba en su apogeo, luego de 8 años de fortaleza en el Gobierno de Obama, muchos se referían al dólar estadounidense como el increíble hulk con un sentimiento de euforia, y sostenían que 2017 continuaría la historia debido al cambio de tendencia en la política monetaria de la Fed de expansiva a restrictiva con subida de tasas.

Sería bueno recordar que el euro, principal componente de la canasta de moneda que componen el dollar index, alcanzó su máximo valor en 1,6030 en julio de 2008, en noviembre de dicho año fue elegido Obama como presidente de EE.UU. y asumió en enero de 2009, en su período el euro entró en el ostracismo y el dólar cobró gran protagonismo, una tendencia que como luego veremos es típica de los gobiernos demócratas dólar firme.

Desde 1,6030 que valía el euro contra el dólar en julio de 2008 el euro tuvo una fuerte depreciación; cuando asumió Trump, se encontraba en niveles de 1,0340, y el dólar index alcanzó un nivel importante en 103,88; en 2016 y comienzos de 2017, como siempre ocurre, el sentimiento de los inversores era fuertemente pro dólar y antieuro, con la mayoría de los participantes cortos euro en los mercados de futuro y largo dólar.

Como hemos repetido una y otra vez en esta columna, los mercados sancionan consensos. En enero de 2017, luego de un máximo del dollar index en 103,88 y del euro en 1,0340, se produjo un cambio de tendencia, en 13 meses el dólar index pasó de 103,88 a niveles de 88,25, perdiendo un 13 por ciento de su valor, mientras que el euro que se mueve en forma inversa se valorizó desde 1,0340 a niveles de 1,2550 hacia febrero de este año.

En artículos en medios de prensa y en reportes para clientes señalábamos que el dólar estadounidense pasó de enero de 2017 del cielo al infierno en febrero de 2018, la posición larga de los especuladores en contra del dólar y a favor del euro fue la máxima en varios años (algo diametralmente opuesto a lo de enero de 2017); en dicho momento pronosticamos que un rebote del billete estadounidense podría estar a la vuelta a la esquina y reconocimos que 88,25 podría haber marcado un piso importante en la caída del dólar y el euro un pico en los máximos de 1,2550.

En los últimos días, el euro cotizó debajo de 1,2000 por primera vez en meses, y el dollar index en niveles de 92,70 niveles máximos de recuperación del dólar y mínimo del euro desde que comenzara un proceso de ajuste en la relación dólar-euro, y dólar contra canasta de monedas, algo importante de notar es que el dólar index superó su media móvil de 200 días, un indicador muy seguido por muchos fondos grandes que define la tendencia de mediano plazo.

Esta tendencia creemos que persistirá hacia el verano del hemisferio norte, para hacer pico quizás entre julio y agosto y llevar al dollar index a niveles mínimos de 95 y probables de 98, mientras que el euro puede ir a 1,16/1,10 recortando a la onda de menor grado de Elliott la 4, o el 62 por ciento de la caída del dólar index o la subida del euro desde enero de 2017 hasta febrero de 2018.

Lo importante de remarcar aquí es que el ciclo de mediano y largo plazo es dólar débil y comenzó en el año Fibonacci 2016, lo único que vemos que el dólar bajó en 13 meses en forma impulsiva y sólo vemos un rebote a 95/98 para luego retomar la caída que nos lleve a niveles de 83 y potencialmente niveles muchos menores para los próximos años.

En el caso del euro también vemos que la subida fue impulsiva a 1,255, por lo tanto el ajuste a 1,16/1,10 preparará el terreno para una nueva pierna alcista del euro hacia niveles de 1,35 y niveles superiores, es decir nuestra visión es pro dólar para los próximos tres a cinco meses dentro de una tendencia de 7 a 8 años de debilidad del dólar, es decir, vemos un rebote que recorte las pérdidas para luego retomar la divisa estadounidense su tendencia bajista.

El ciclo negativo del dólar empezó en 2018 y persistirá a 2025 contra la canasta de monedas; en los próximos tres a cinco meses veremos una mayor recuperación del dólar, pero como rebote empezado en febrero, no nueva tendencia, esto es recortando parte de las pérdidas desde 103,88 a 88,25 y en el caso del euro parte de las ganancias desde 1,035 a 1,2550.

Esta contratendencia de rebote del dólar que puede ser de 5 a 10 por ciento adicional, es vista de corto plazo como oportunidad de compra de dólares, pero en julio-agosto debemos prepararnos para una venta de dólares porque luego del rebote la tendencia en contra del dólar terminará retomándose.

El ciclo de largo plazo del dólar ha venido siendo muy regular, 2008 al 2016 dólar firme, 2000 al 2008 dólar débil, 1992 al 2000 dólar firme, 1984 a 1992 dólar débil, si observa detenidamente el lector con los republicanos en el Gobierno el dólar ha tendido a estar débil y firme con los demócratas, el ciclo y el Gobierno republicano ayudan para pensar en un dólar débil hacia el año 2025.

Sin embargo, esta subida que vemos de 3 a 5 meses es necesaria para limpiar el gran sentimiento positivo del euro y negativo hacia el dólar, una vez que el mercado limpie estaremos listo para retomar el ciclo principal iniciado a fines de 2016 y comienzos de 2017 de dólar débil.

Dentro de este esquema es que vemos de corto plazo la posibilidad de un euro a 1,16/1,10, un dollar index a 95/98 y las monedas emergentes sufriendo la temporal fortaleza del dólar, en el caso del dólar peso argentino creemos que hay que pasar el invierno en el hemisferio sur en donde tendremos un contexto de dólar firme para luego en el último trimestre volver al dólar débil.

En efecto, creemos que es un fenómeno transitorio lo que estamos viviendo y creemos que acabará la fortaleza del dólar en algún momento del verano de estados unidos para en el último trimestre y 2019 recuperar su tendencia de debilidad típica del ciclo de 8 años bajista y de los últimos gobiernos republicanos, como siempre será el mercado dará su veredicto.

En cuanto a las monedas latinoamericanas la posición en Chicago muestra en una situación opuesta a las dos grande monedas latinoamericanas el real y el peso mexicano, mientras los especuladores están cortos o vendidos reales, los importadores y exportadores están comprados, y en el caso del peso mexicano la expectativa de la inminencia del TLCAN hizo olvidar el proceso eleccionario y los especuladores están largos pesos mexicanos y los productores e importadores cortos.

Esta composición técnica refuerza nuestra visión que hacia 2021 Brasil puede ganar a México la preferencia de los inversores institucionales en el portafolio; con respecto a Argentina, creemos que seguirá sufriendo el peso argentino la firmeza del dólar estadounidense unos tres a cinco meses, para después sobre fin de año ceder la presión y el contexto adverso que ha alimentado que el peso argentino sea el más depreciado del mundo en el año. Los vientos en contra para el peso estimamos pueden terminar cuando el dólar index encuentra su resistencia en 95 o 98 máximo y retome su tendencia bajista; ello puede ocurrir en julio o agosto de este año para tener un último cuatrimestre de debilidad del dólar en el mundo que pueda dar respiro recién allí al peso argentino.

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