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“El dólar va rumbo a $ 4,40”
Aquí lo destacado de la entrevista al economista de la UCEMA en la que asegura que la volatilidad en las Bolsas y los precios de los commodities permanecerá por mucho tiempo.
Periodista: ¿Un rescate a las automotrices es indispensable?
Roque Fernández: Mi conjetura es que las van a rescatar. No sé si la medida es la correcta. Creo que lo que llaman chapter 11 (sistema de quiebra) es un mecanismo mejor que los procedimientos convencionales. No significa que van a desaparecer las compañías. Pero si no es el contribuyente de última instancia el que se pone sobre los hombros el problema. Si no la carga se resolvería entre deudores y acreedores. Si hubiera un chapter 11 habría ajustes entre los proveedores de las automotrices, no en los contribuyentes. Se van tapando agujeros pero al final vemos que queda una deuda muy grande. No sabemos si el barco flota con ese peso.
P.: ¿Se seguirá viendo volatilidad de las Bolsas?
R.F.: La Bolsa día a día tiene explicaciones efímeras, no se mueve por fundamentos. Porque si se anuncia una cifra de empleo más baja de la prevista, cae. Si el IPC es más bajo de la inflación esperada, sube. No tiene relación con el largo plazo. La volatilidad seguirá por mucho tiempo.
P.: ¿Los vaivenes en el precio de los commodities van en la misma medida?
R.F.: El problema de fondo se define si los países superavitarios como China o India descuentan un futuro complicado y eso hace disminuir su consumo. Ahí habrá una baja en la demanda de commodities, y de precios. Por eso muchos les piden que no lo hagan, que aumenten el gasto, el déficit y sigan importando todo lo que puedan. Se revierte la situación si esos países con característica expansiva, toman esta decisión. Ellos son los que pueden hacer que no se desparrame por el mundo un fenómeno más recesivo por la caída de sus importaciones. Igual, los sobresaltos en los precios tienen que ver con reacciones histéricas, no por conocimiento de las medidas que se van a tomar.
P.: En los últimos meses hubo una serie enorme de medidas en la Argentina para moderar el impacto de la crisis. ¿Son correctas?
R.F.: Hay decisiones e ideas buenas y malas. No hay que ir por la variante de aumento de gasto público en la receta convencional de que cae la demanda privada y aumenta el gasto. Pero sí me gustó el enfoque de que se va a ir por un costado impositivo.
P.: ¿La eliminación de la llamada tablita de Machinea es adecuada?
R.F.: Sí, es muy buena medida. Se tendría que seguir en esa dirección. Sería mejor si siguieran bajando los impuestos al trabajo. Tanto esto como el aumento del gasto tienen impacto fiscal. Pero el multiplicador de la disminución de impuestos empíricamente es más interesante para este fenómeno en el largo plazo.
P.: ¿En cuanto al impacto en el empleo es también mejor?
R.F.: La prioridad debe ser que no se encarezca la contratación. Muchas de estas leyes antiempresas que se han impuesto en los últimos años hay que eliminarlas. La idea de la triple indemnización por ejemplo, promueve que no se contrate gente directamente.
P.: ¿Cómo ve el plan de blanqueo de capitales?
R.F.: No tendrá impacto. Tendría si a la ley le agregaban tratamiento simétrico, es decir que el beneficio que se le da a quien trae plata en negro y la invierte también debe dársele al que tiene la plata en blanco e invierte. En definitiva, es más probable que invierta el que ya tiene la plata acá que el que la sacó del país. El que tiene dinero fuera se desconectó de la Argentina, no tiene un proyecto. Las medidas excepcionales hay que dárselas al que asumió el riesgo de quedarse en la Argentina.
P.: ¿Cómo ve al dólar en el país en 2009?
R.F.: Soy partidario de trabajar gradualmente la política cambiaria, de no provocar sobresaltos. Tener un dólar planchado con tasa de interés en 30% anual para cheques diferidos con garantía recíproca, que la gente cambia y luego de obtener ese interés le vuelve a comprar al Banco Central, es una receta para el desastre. Aunque lo pongan a cuatro pesos y ahí lo dejen, sucederá lo mismo. El cálculo da una devaluación hasta diciembre de 2009 de menos de medio centavo por día hábil. Hay que aceptarlo. Va a ser una devaluación que se va a recuperar un poco por encima de la inflación y va a mantener tranquilo el mercado. Si no se deja un arbitraje abierto innecesario. Más allá de que digan que lo van a controlar, no queda otra. Hacer un cambio abrupto traerá consecuencias complicadas porque generará demanda salarial importantísima, tendrá impacto en los precios agudo, genera una dinámica negativa. A la crisis hay que atravesarla sin agregarle complicaciones.
P.: ¿Entonces ve un dólar a casi 4,50 pesos para el año próximo?
R.F.: Sí. El cálculo que hice es que en diciembre de 2009 va a estar a 4,40 pesos, sumándole el 30%, pero muy gradualmente. Es una expectativa razonable.
Entrevista de Florencia Lendoiro


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