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El drama de aceptar la realidad
Y la pregunta es: ¿y ahora qué? Cuando aparecen situaciones de profundo cambio como las que estamos atravesando en el país, hay varias cosas que tenemos que tener en cuenta. Para esto sugiero siempre que trabajemos sobre el proceso de las 4 «A», Aceptación, Adaptación, Actitud y Acción. Si bien parecería que la mayoría de los empresarios pymes del país las entiende, la sorpresa se da porque esta mayoría no las plasma en el orden más conveniente y, generalmente, no actúan en consecuencia y en un proceso con ellas.
La Aceptación es el estado de conciencia mayor en donde tomamos la realidad tal cual es. Ahora, ¿podemos pensar en cambiarla? Definitivamente no. Pero sí podemos trabajar con ella, entendiendo las señales de lo que es hoy y de lo que viene, esto quiere decir, mirar para la adelante los cambios que se están produciendo y para donde van la energía y el flujo de estos cambios. Para lo cual necesitamos entrar en el próximo estadio que es la Adaptación. Esto quiere decir que no hay Adaptación si no hay una Aceptación primero. Y digo que esta Aceptación tiene que ser real y sin fantasías. Adaptarse significa cómo interactúa la empresa con lo que le está sucediendo, cuáles son mis oportunidades aquí y cuáles son mis amenazas.
El siguiente paso es la Actitud que los empresarios toman cuando sucede esto, ya que cuando estas situaciones se producen, la mayoría de ellos empieza a pensar que «mi empresa no sirve», «perdí la oportunidad», «por qué no hice tal cosa o la otra», «desapareció mi ventaja competitiva», y entran en una discusión interna que no termina nunca.
En el último eslabón del proceso encontramos a la Acción. Vale decir que si nos quedamos paralizados en las primeras tres partes del proceso y éste no tuvo su conclusión, todo ha sido en vano. Pasar a la Acción significa dar el paso fundamental para materializar el cambio necesario y para esto es fundamental un objetivo claro, una estrategia para alcanzarlo y el plan para poder ejecutar esta estrategia.
Ahora, ¿con esto solo alcanza? No. Pero para trabajar en estos ingredientes, el proceso de las 4 «A» tiene que estar esbozado y materializado con una realidad que es única, que involucra tanto a la realidad del medio en donde se nos manifiesta en forma continua como a la realidad de la empresa con sus posibilidades y limitaciones. Hay que tener en cuenta que para trabajar esta realidad hay que mirarla desde un lado objetivo, sin desesperanzarse y sin pensar que es el fin del mundo, para lo cual su aceptación es el paso inicial para un profundo proceso de cambio.


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