No obstante, el que faltó en París fue Irán. Francia quería invitar a Teherán a la cita, pero al parecer Estados Unidos se opuso. El propio Gobierno iraní se mostró indiferente y señaló que una alianza dirigida por Estados Unidos es "parcial y, por ello, inservible", según palabras del líder espiritual del país, el ayatolá Alí Jameneí.
En la declaración conjunta de París se subraya que el reparto de poderes en Irak contempla que todos los grupos étnicos y religiosos del país, chiitas, sunitas y kurdos, tienen que contar con la misma representación, un punto que fue decisivo para obtener el apoyo de los países occidentales y en el que insistieron algunos de los participantes de la cita.
En los últimos años la mayoría chiita dominó el Gobierno central de Bagdad con el ex primer ministro Nuri al Maliki. La minoría sunita, así, se sintió perjudicada en diversos frentes y también discriminada. Por profundo rechazo al Gobierno de Bagdad, muchos se aliaron con el Estado Islámico (EI), sunitas radicales.
El nuevo jefe de Gobierno, el recientemente elegido Haidar al Abadi, también está al frente de una administración de mayoría chiita, pero prometió igualdad de trato a todos los grupos, tal como le reclamaron el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y sus colegas de otros países occidentales. Sin embargo el Gobierno de Al Abadi todavía tiene que superar esa prueba y sin una fuerte implicación de los sunitas en el poder no se podrá hacer frente a la milicia terrorista EI.
Por otra parte, a los extremistas sólo se les podrá vencer cuando se les corten todas las vías de financiación. Y aquí todas las miradas se ponen en Turquía y en Qatar, ya que gran parte de los ingresos de EI proceden del contrabando de petróleo, que según los servicios secretos en Occidente se desarrolla principalmente a través del primero de esos países.
Algunas voces críticas acusan además a Qatar de que en el emirato se puede recaudar dinero para los yihadistas a nivel particular, aun cuando el Gobierno de Doha niegue cualquier apoyo a los terroristas.
Además, diplomáticos en París recordaron que ya existe una base común para su actuación en la legislación internacional. En agosto, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una resolución en la que los países de la ONU se comprometían a prohibir la financiación y el reclutamiento para grupos terroristas.
Los acuerdos adoptados en París se vieron acompañados de acciones militares. El Ejército francés anunció que ya se están llevando a cabo vuelos de reconocimiento en Irak, un importante requisito con vistas a posibles ataques aéreos.
A nivel diplomático, se anunció que el viernes, al margen del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, unos 40 países analizarán cómo proceder en Irak.
| Agencia DPA |


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