El EI secuestró en Mosul, segunda ciudad de Irak y capital del califato desde su conquista el año pasado, a 1.227 niños, denunció ayer el vocero del Partido Democrático del Kurdistán, Said Mimousini. "Los llevaron al campo de Al Salamiya para ser adiestrados", dijo el vocero.
De acuerdo con versiones de testigos nunca confirmados, en el campo el grupo terrorista creó un departamento para entrenar a menores de 18 años, tanto para combatir o para participar de ataques suicidas.
En ocasiones pasados, incluso, algunos de los materiales de propaganda fílmica del EI, donde se mostraban ejecuciones, estuvieron protagonizados por niños que pertenecen a las filas del yihadismo.
En Siria, en tanto, los milicianos del EI dieron muestra de su intención de destruir la antigua ciudad de Palmira, ubicada en el desierto, en una zona clave por su cercanía a la frontera con Irak.
En el lugar, un centro arqueológico que es Patrimonio de la Humanidad de Unesco, fueron colocadas minas y bombas, de acuerdo al Observatorio Nacional de Derechos Humanos (ONDUS, por sus siglas en inglés), al parecer en respuesta al avance de las fuerzas leales al dictador sirio Bashar al Asad.
Podría ser la última "reacción" de los seguidores del autoproclamado califa, Abu Bakr al Baghdadi, obligados a retiros estratégicos en otras regiones.
En Palmira, los soldados sirios fieles a Bashar al Asad "avanzan hacia la ciudad", confirmó ONDUS, considerado cercano a los rebeldes antigubernamentales.
Durante la mañana, los aviones cazas de Damasco regresaron a atacar los puestos del EI, incluso en la ciudad, causando "diversas víctimas", mientras se combatía furiosamente en la vecina zona de Al Baiarat al Gharbia.
"No sabemos por qué minaron las ruinas, si para destruirlas o para impedir la avanzada de los (soldados) gubernamentales", afirmó el ONDUS.
Los informes "parecen ser verdaderos", confirmó el responsable sirio de las antigüedades, Maamoun Abdulkarim: "La ciudad está en sus manos, la situación es peligrosa".
Palmira fue en los siglos I y II dC uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo y punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido desierto del centro de Siria. Antes del inicio de la guerra civil, en marzo de 2011, sus ruinas eran una de las principales atracciones turísticas del país.
El EI, que a mediados de mayo se hizo con el control de la localidad de Palmira y de la zona monumental, difundió el pasado 26 de mayo un video con supuestas imágenes de las ruinas en el que aparentemente no se apreciaban daños en el lugar arqueológico.
| Agencias ANSA, AFP, EFE, Reuters y DPA |


Dejá tu comentario