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El film del Oscar que irrita a Japón
Una imagen de «The Cove», que muestra la pesca de delfines en Japón. Sus terribles imágenes golpean al mundo, aunque los vegetarianos se preguntan: «¿Por qué no espanta también la matanza de merluzas, pulpos y salmones?».
Decenas de policías y más de 50 manifestantes, tanto a favor como en contra de la proyección, se enfrentaron frente a un cine en el moderno distrito Shibuya de Tokio. «¡No intimiden a los pescadores!», decía un cartel. Otro manifestante agitaba la bandera imperial japonesa. «Australia mata a un total de 3 millones de canguros por año, pero nadie hace algo al respecto», dijo Nobuo Kikuchi, de 62 años, mientras sostenía un cartel que decía: «Paren la Discriminación Racial Contra los Japoneses».
El temor a que las protestas molesten a espectadores provocaron cancelaciones de dos salas de cine en Tokio y una en Osaka que habían inicialmente planeado proyectar el film, de acuerdo con Unplugged, la distribuidora en Japón. Dirigida por el ex fotógrafo de National Geographic
Louie Psihoyos, el documental sigue a activistas ecológicos que luchan con la policía japonesa y pescadores para lograr acceso a una ensenada apartada en Taiji, al sur de Japón, largamente conocida como un centro de caza de ballenas.
Los espectadores tomaron la controversia con calma, con algunos que dijeron que sólo querían saber lo que pasaba. Japón ha mantenido por largo tiempo que matar y comer ballenas es una tradición cultural apreciada, y realiza cazas anuales bajo el nombre de la investigación.
Las protestas y una agresiva campaña contra la película hicieron que los pocos cines que habían anunciado su estreno para el día 26 de junio optaran por cancelarlo, lo que provocó una ola de críticas y azuzó el debate sobre la libertad de expresión en Japón. Los pescadores aseguran que es una tradición centenaria la caza de esos animales, que o bien, sacrifican para vender su carne o venden a acuarios de todo el mundo. Las asociaciones de defensa de los animales critican la matanza de delfines, a los que los pescadores arrinconan en aguas poco profundas, que quedan teñidas de rojo después de que los animales sean alcanzados con arpones, como muestra con crudeza la película.
En Taiji el éxito internacional de «The Cove» ha levantado ampollas y la comunidad pesquera alega que la película deja mucho espacio a malentendidos y presenta hechos no comprobados como si fueran verídicos. Un representante del sindicato de pescadores de Taiji lamentó que esta comunidad «no tenga ni el dinero ni el personal suficiente para tomar medidas contra la película». «Vivimos vidas ordinarias», señaló en declaraciones recogidas por la agencia Kyodo.
Agentes de la policía patrullaron alrededor de algunas de las salas donde se proyectó el film para evitar manifestaciones, prohibidas por los tribunales después de que los cines de Yokohama y Tokio presentaran un recurso en contra de las movilizaciones. Ello no evitó que algunos miembros de grupos nacionalistas se reunieran brevemente en la zona con carteles y pancartas, sin que hubiera incidentes. Está previsto que, tras su estreno en seis ciudades, otras dieciséis localidades de Japón lleven el filme a sus salas durante los próximos meses.


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